miércoles, 27 de julio de 2016

Sobre los retos: ¿Cantidad o Calidad?

Bien es sabido que cuando uno tiene una ilusión, las endorfinas colapsan el cerebro hasta el punto de no poder pensar en otra cosa. Para algunos obsesión, para otros capricho y para los demás pasión. Llamémosle como lo hagamos, esta saturación de ganas nos conlleva querer acaparar todo lo que alimente este sentimiento de felicidad y así lograr hacerlo lo más longeva posible. La felicidad amigos, aparece en cualquier momento y nadie quiere dejarla escapar. Pero ahora traslademos esto al deporte.

Todos hemos tenido un inicio en esto de ponernos un dorsal en el torso y cada uno tendrá sus características, así que voy a poner de ejemplo el mío propio para que se entienda lo que digo. Vamos a comparar mi inicio con mi época actual, la cantidad de dorsales que acumulé en mis primeros años y los que estoy seleccionando ahora, y dentro de ese número también hablaremos de la calidad, osea los resultados que obtuve a un nivel de satisfacción personal. Empezamos.

Tomé mi primera dosis de dorsales en 2011, hace ya más de 5 años, donde participé en 8 pruebas de Mountain Bike, un duatlón y un triatlón. 8 dorsales en 12 meses donde obtuve una ligera progresión del primero al último, pasando de la frustración de no poder llegar al nivel del "peor" (o segundo peor porque el primero era yo...) rider a la satisfacción de poner codearme con otros participantes. Cuanto más en forma estaba, más disfrutaba.

Malo como el demonio, pero conseguí disfrutar!

En 2013, tras un año entre lesiones y exámenes, me adentré en el running con 5 dorsales en la última mitad del año. Sufrí la mala preparación en tres de ellas y disfrute de poder ofrecer todo lo que tenía en las otras dos. De nuevo, a mejor preparación, más disfruté.

Preparación = Disfrute
Foto de Juan Sosa

En 2014 me colgué 12 dorsales en 12 meses entre 4 travesías a nado, 1 triatlón y 7 pruebas a pie. Me destrocé físicamente en los 54km de la Tinajo X Race y sufrí como un demonio en la Maratón de Tenerife. No fue así en las travesías y el triatlón donde sí pude disfrutar de dar todo lo que había entrenado.  La historia se repite amigos, cuanto peor era la forma, más putas las pasaba y, aunque satisfecho por poder terminar a base de cabezonería, no era igualable a la satisfacción de llegar a meta sabiendo que había podido ofrecer un cierto nivel.

Tengo que capturar de nuevo ese tímido abdominal...
Foto de LanzaroteDeportiva

En 2015 seguí sufriendo el BOOM de dorsales pero a mitad de año me fui dando cuenta de que necesitaba un cambio. 16 dorsales donde disfruté del sufrimiento en menos de la mitad, el resto estaba lesionado, fuera de forma o poco preparado para el reto. Abrí los ojos amigos, harto de la cantidad decidí dar un giro.

Llegas a meta, sí, ¿y de qué vale?

En 2016 me atreví a hacer una maratón de montaña en La Ruta de Los Molinos y eso fue un punto de inflexión. Por primera vez decidí abandonar por no estar disfrutando. Decidí que ya no pasaría más por esa tesitura así empecé a seleccionar minuciosamente los dorsales que me colgaba. Empecé una planificación profesional y el resultado lo pudimos ver en Corriendo por Vegueta donde disfruté muchísimo del sprint final. Hace tiempo que abrí los ojos, de nada valen los dorsales si no les das ese valor que tienen.

Que pasada de carrera!

Y con mi experiencia quiero transmitiros un mensaje. Calidad es mejor que cantidad. No hablo de quedar entre los 10 primeros de la general. Hablo de disfrutar del esfuerzo y no llegar a pensar en esos entrenamientos que nos faltaron para llegar en una forma adecuada a la línea de salida. Si queréis maximizar el disfrute de cada dorsal, contad con una buena preparación profesional y no intentéis abarcar más carreras de las que vuestro cuerpo pueda soportar. 

Sufrir disfrutando, ese es el objetivo de los que hacemos!
Foto de Miriam Herdel

Mi experiencia personal ha hablado. Ahora corred en paz.

viernes, 15 de julio de 2016

En busca de la forma física perdida

Ilusionante y duro, esos son los adjetivos perfectos para el inicio de cada nueva temporada donde el cuerpo intenta recordar qué es eso de sentirse fuerte otra vez. Todo vuelve poco a poco a su sitio y los objetivos venideros nos dan una chispa más de motivación para llegar hasta el final en cada entreno. Los cimientos de un plan de entrenamiento siempre son vitales a la hora de preparar cualquier reto, así que una determinación de hierro es esencial para no acabar dejándolo todo para el último momento. Empieza la temporada, y así están las cosas.

Tras casi dos semanas dando caña, la progresión es más que evidente. El primer día no pude cumplir con los 10km de test por llano previos mientras que el otro día hice 12km con más de 500 metros de desnivel positivo. Siento en mi interior que todo va a la perfección, así que voy a cada entrenamiento con el convencimiento de que va a salir mejor de lo que me espero. Todo es cuestión de puta actitud.

Volviendo de Teró'

Junto a Mas Training Vegueta acordamos entrenar 5 días por semana, dejando dos para ejercicios de fortalecimiento indoor (osea gimnasio pero en la comodidad de mi hogar). El resto de los días lo disfruto corriendo en asfalto, montaña o pedaleando, variedad la cual me da mucha frescura mental al no caer en la monotonía. Esta primera fase de volumen nos está sorprendiendo a David y a mí al ver que mi cuerpo va mejor que nuestras expectativas iniciales, así que somos muy optimistas de cara a la forma con la que llegaré a mi primer objetivo, que no será el Trail Amagro...

Sí amigos, hay cambio de planes. Resulta que el Trail Amagro cambia del lunes al fin de semana, el cual estaré en Lanzarote, así que he movido hilos y ya me he inscrito a los 14km de Famara Total, también en mi isla. Esto nos da una semana más de volumen que ambos hemos agradecido y que seguro que luego se verá reflejado en mi tiempo final. 

Allí estaremos el 21 de agosto!!

Ya ha empezado una nueva aventura donde todos vamos a por un mismo objetivo. Mucho ánimo y fuerza a los que también estáis empezando vuestra temporada particular. Luego juntos recogeremos los frutos. ¡UN ABRAZO Y MUCHO ROCK!

Podéis seguir mis avances en Instagram, Facebook y Twitter.