martes, 17 de noviembre de 2015

Con o sin dorsal

Los dorsales nos tientan casi cada fin de semana. Surgen eventos deportivos nuevos que luchan por hacerse hueco entre las viejas glorias, que intentan reciclarse. Todos ellos en busca de la máxima participación, cuanta más personas haya en la foto, mejor. Dudas si inscribirte en esa o aquella, miras distancia, precio, localización... mil parámetros que determinarán dónde correrás ese fin de semana y cuánto. Preparas tu plan de entrenamiento y tu objetivo, pagas la inscripción y los nervios recorren tu cuerpo. "No hay marcha atrás." Ahora mi pregunta es: ¿por qué limitamos nuestros retos a las condiciones de un organizador?

¿Excesivos dorsales?

Solemos entrenar en función a objetivos que nos vamos poniendo por el camino, con el fin de llegar lo mejor posible a ese día D. Este suele ser un evento deportivo que hemos elegido con meses de antelación, y que por supuesto hemos pagado. Nos aseguramos correr acompañados, un avituallamiento, una salida y una meta, una correcta medida del recorrido, un seguro de accidente y algunos regalitos en la bolsa del corredor. Es una oferta mucho más jugosa que correr solo en un polígono industrial, pero no es mala idea que de vez en cuando nos salgamos de esta rutina.

Igual estaría bien hacer una quedada con amigos, correr 5-10km y luego tomar una cerveza (cosa que hacemos los Beer Runners). También podemos hablar entre unos cuantos y decidir batir nuestro record en 1 milla o 5km por nuestro parque habitual, establecemos una fecha y que algún amiguete nos de un vaso de agua en algún punto del parque; organizar una ruta por algún sendero divertido y salir con la mochila a correr con el avituallamiento a cuestas. Mil opciones, no nos hacen falta los dorsales para pasarlo bien corriendo, podemos disfrutar de buena compañía sin depender de organizadores, batir marcas sin estar pendientes de salidas  masificadas, disfrutar de la montaña sin seguir un recorrido impuesto. Claro que si quieres clasificarte para alguna carrera tendrás que hacer marca antes, o si quieres participar en una prueba que te haga ilusión, o tener esa medalla soñada, ese dorsal en tu pared... pero, ¿acaso es menos Ironman el que hace 3,8km nadando, 180km de bicicleta y una maratón sin dorsal que el que paga 500 euros para hacerlo dentro del famoso evento?

¿Es necesario estar inscrito en algún evento deportivo para tener un objetivo? ¿Vale más una MMP cruzando una meta que entrenando en solitario? ¿Tu próximo reto es con dorsal o sin él?

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