domingo, 29 de noviembre de 2015

Crónica Media Maratón Alcalde Camilo Sánchez (10,5km) 2015

Qué gustazo da escribir crónicas donde todo sale bien, o incluso mejor de lo previsto. Esta en concreto hacía tiempo que necesitaba escribirla, una carrera donde la cabeza y las piernas fueran al unísono con un mismo fin, no dejar de darlo todo hasta la meta, sin llegar a ese punto de "no puedo más". Hoy sí que pude. Joder, qué bien me encuentro, qué ganas de escribir esta crónica, la de los 10,5km de la Media Maratón Alcalde Camilo Sánchez, una crónica que espero que disfrutéis tanto como yo la carrera.


El despertador suena a las 06:00 AM de un domingo, cuando los fiesteros salen de la discoteca los runners a lo que les va el rock duro se levantan a por su tirada larga. Yo no suelo madrugar tanto, pero por un dorsal "ma-to". Desayuno una manzana y bebo mucha agua, muy poco porque el sábado comí fatal y estoy revuelto, aunque ya lo había previsto. Me pongo la ropa de faena y me dirijo a la estación de San Telmo. No tengo coche, por lo que suelo utilizar el transporte público para todo, puede ser algo tedioso pero para mí está dentro de lo normal, así que me encuentro animado. Ya rumbo a Vecindario, me pongo música y visualizo la estrategia al ritmo de AC/DC. Ritmo constante hasta la gran cuesta, ahí subo un poco la velocidad y la mantengo hasta el final de la contrameta, los últimos 500m en subida los haré con el corazón. Llego al lugar de la salida con una hora de antelación, así que entro en un bar a tomarme un cafecito que me espabile. Cuando salgo aún queda bastante tiempo, por lo que camino un rato y me siento en un banco para poner el dorsal en la camisilla. La llamada de la naturaleza me hace entrar en un bar, y me quito un peso de encima. Mucho más aliviado, voy a cambiarme al vestuario que es como el del año pasado. Me encanta, sencillo y eficaz, no hace falta más. Veo que las pocas deficiencias que vi el año pasado se han trabajado, hay más baños y el guardarropa es mucho más ágil. Así da gusto, la organización ha cumplido, ahora me toca a mí. Dejo la mochila y antes de calentar me encuentro con varios amigos con los que comparto algunas palabras. A muchos solo los veo en las carreras o entrenando, pero es una alegría muy grande poder saber que están bien y tan ilusionados como yo, la familia runner cada vez es mayor y se conoce gente increíble en este mundillo. Caliento un poco y me dirijo al 2º cajón. Como nunca había salido tan adelante en una carrera me sentí importante, permitid que me venga un poco arriba, mi ritmo previsto de 4:30 min/km se adecuaba al cajón por lo que descarté salir en el 3º. La salida estaba a punto de darse y me encontraba muy bien, feliz, nada podía salir mal.

Se da la salida y tardo muy pocos segundos en pasar por la alfombra de chip. Apenas hay tapones y todos vamos a un ritmo muy parecido, ¡qué gustazo!, esto hacía mucho que no lo vivía. Disfruto. Me siento algo más rápido de 4:30 min/km y la sensación es de ir muy cómodo, voy adelantando corredores poco a poco así que la motivación fluye. Subimos la primera cuesta y empieza el llano. Sigo ganando posiciones y las sensaciones son fantásticas, mantengo la idea de ir así hasta la gran cuesta. Ah, revisen la lista de reproducción de la música que estaba a mitad de camino que ¡¡Thinking Out Loud de Ed Sheeran no motiva nada!! Vemos a los primeros clasificados volviendo y animo a los que reconozco (uno barre para casa) como Tinguaro, Aarón o Jose. Llego al giro y vuelvo por donde ellos ya pasaron. Me siento rápido y algunos participantes me reconocen y me animan (¡¡¡gracias!!!). La motivación sube a niveles peligrosos, el cuerpo me pide aumentar el ritmo, pero lo mantengo hasta el principio de la cuesta, ahí aprieto un poco. Corono y giro. Suelto las piernas que bajan solas y ya noto el esfuerzo, quedan 3km para meta y aún tengo gasolina para subir una marcha más, pero la guardo para luego. Mantengo el paso y poco a poco voy ganando alguna posición, estoy en un grupo de 4 pero lo dejo atrás, llaneo en solitario rumbo al arco de meta y lo cruzo justo cuando cojo a otro grupo. Subo la marcha que me quedaba, ya solo queda 1km durísimo con 500m bajando y 500m subiendo. Adelanto corredores y nos animamos mutuamente, veo a Antonio y me grita que lo tengo hecho, aguanto el esfuerzo. Giro y empiezan los 500m más duros de la carrera, voy con lo justo. Tiro con todo lo que me queda, me siento rápido pero bajar el ritmo no es una opción. Veo la meta y el crono. Sonrío y me detengo exultante.

Dándolo absolutamente todo en esos metros finales!!
Foto de Antonio FerHer

Estoy muy asfixiado, muscularmente cansado y necesito sentarme. Bebo algo de agua y Aquarius, me repongo poco a poco y voy a buscar la mochila. No tardan nada en dármela, cojo el móvil y busco el resultado. Increíble, "¿esto lo he hecho yo?"


No quepo en mí de alegría, me ha salido un carrerón y las sensaciones son inmejorables. La media objetivo de 4:30 min/km se ha quedado en un 4:11 min/km que no me esperaba. Las piernas han ido casi tan bien como en El Sebadal, la recuperación va por muy buen camino de cara a la media maratón de Lanzarote. ¡Encima voy a subir al podio! Saludo a buenos amigos que van llegando y a algunos seguidores del blog y de mis vídeos que me reconocen. Bajo a animar un poco a los participantes que van llegando, así hago tiempo hasta la entrega de trofeos. Me pongo con Antonio, Aarón y Jose mientras espero que anuncien mi categoría. Es una entrega muy larga por la gran cantidad de categorías que hay, pero que haya oportunidades de podio para todos es de agradecer, igualmente la han mejorado con respecto al año pasado, a pesar de los líos con las hojas que tenían. ¡Encima  premios buenísimos para todos! Anuncian mi nombre y subo al podio, "no sé a dónde mirar, esto no es lo mío, desde aquí casi se ve mi casa..." Se me hizo larga la estancia en el cajón, será la poca costumbre... Sigue la entrega y espero al sorteo, este año tampoco hubo suerte, pero con los regalos que me dieron por ganar la categoría Promesa me doy por más que satisfecho, ¡no es para menos! ¡Me voy al Garañón un fin de semana!

Es para estar así de contento!!

El evento ha sido genial, todo lo importante ha estado como debería estar y creo que la gran mayoría de participantes ha podido disfrutar de una mañana fantástica de running. Se me hace raro no mencionar nada malo o mejorable, pero es que no se me ocurre nada, ¡y eso ya es decir de alguien tan tiquismiquis como yo! Así que mi más sincera enhorabuena, si puedo, nos volveremos a ver en 2016.

Cuando todo sale bien, solo se puede sonreír!!

Nada más que añadir más que ¡VIVA EL RUNNING Y LA GENTE QUE LO PRACTICA! Hay un ambiente diferente en este mundillo que todo el mundo debería probar, al menos, una vez en su vida. Seguro que más de uno se engancha y repite, se conocen muy buenas personas dentro de esta gran familia runner. ¡¡Nos vemos en la próxima amigos!!


PD: ¡Muchas gracias Clossan por subirme a Las Palmas!

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Rumbo a Lanzarote

Inscrito en la Media Maratón de Lanzarote, he decidido reformular los entrenamientos que tenía previstos guiándome por la fórmula de Jack Daniels, de la cual no pude disfrutar en mi preparación a la Maratón de Madrid al estar muy mermado físicamente. Esta vez es todo lo contrario, estoy muy fuerte, pero una gripe me dejó tocado poco antes de la LPA Night Run, solo necesito unos buenos entrenamientos para reflotar esas buenas sensaciones y poder gozarme las cuestas del litoral conejero con garantías de no sufrir como en el pasado 7 de noviembre. La cosa ha quedado así:

Amigo Jack, nos encontramos de nue... oh wait!

Como solo quedan 16 días para el gran día, y este domingo tengo los 10,5km de Vecindario, he planeado solo 4 sesiones de calidad (C), de las cuales una será ese próximo dorsal. El resto serán salidas suaves (S) a 5:00 min/km de un máximo de 90'. No he dejado espacio para días de descanso, procuraré estirar bien y me guiaré por mis sensaciones en caso de decidir eliminar una sesión S. En las sesiones de calidad primarán los ritmos de maratón (M) a 4:27 min/km y umbral (U) a 4:11 min/km. Elegí el nivel 51 de VPOD siguiendo los tiempos que había estado haciendo recientemente en los entrenamientos, aunque no sé si sería recomendable bajar 1 o 2 niveles.

[...]

Acabo de llegar de una durísima sesión C con 45' S + 30' M + 20' U donde no pude con los últimos 19' ya muy asfixiado. Cumplí con los primeros 9km a 5:00 min/km. Luego salieron 6,6km a 4:33 min/km, bastante cerca del 4:27 min/km objetivo. Finalmente me rendí con la última parte del entrenamiento, pero hay que tener en cuenta que tengo 14km en las piernas de ayer y que estoy volviendo a entrenar después de un proceso gripal. Muy contento con el entrenamiento y he decidido mantener el VPOD en 51 a pesar de no haber llegado al objetivo, las sesiones C que quedan son muy cortas a ritmo U. Estos días haré sesiones S y el domingo nos vemos en Vecindario.


El objetivo para ambas carreras me es muy difícil determinar debido a que me siento más fuerte de lo que estoy. Y vicerversa. ¡Imaginaos el lío! Así que en Vecindario pretendo ir de menos a más, empezando sobre 4:30 min/km. Para Lanzarote es muy difícil definir un tiempo objetivo por las condiciones en las que me encuentro y las características de la carrera, no es un circuito para hacer marca. Este fin de semana subiré una entrada de información sobre la carrera, la isla y algunos consejos de cómo afrontar este recorrido. El objetivo lo diré en la entrada del día antes, veré mi progresión y si me encuentro capaz de ir a por MMP. Todo marcha por buen camino, las piernas no se han olvidado de correr fuerte, solo queda recordárselo al resto del cuerpo!!

martes, 17 de noviembre de 2015

Con o sin dorsal

Los dorsales nos tientan casi cada fin de semana. Surgen eventos deportivos nuevos que luchan por hacerse hueco entre las viejas glorias, que intentan reciclarse. Todos ellos en busca de la máxima participación, cuanta más personas haya en la foto, mejor. Dudas si inscribirte en esa o aquella, miras distancia, precio, localización... mil parámetros que determinarán dónde correrás ese fin de semana y cuánto. Preparas tu plan de entrenamiento y tu objetivo, pagas la inscripción y los nervios recorren tu cuerpo. "No hay marcha atrás." Ahora mi pregunta es: ¿por qué limitamos nuestros retos a las condiciones de un organizador?

¿Excesivos dorsales?

Solemos entrenar en función a objetivos que nos vamos poniendo por el camino, con el fin de llegar lo mejor posible a ese día D. Este suele ser un evento deportivo que hemos elegido con meses de antelación, y que por supuesto hemos pagado. Nos aseguramos correr acompañados, un avituallamiento, una salida y una meta, una correcta medida del recorrido, un seguro de accidente y algunos regalitos en la bolsa del corredor. Es una oferta mucho más jugosa que correr solo en un polígono industrial, pero no es mala idea que de vez en cuando nos salgamos de esta rutina.

Igual estaría bien hacer una quedada con amigos, correr 5-10km y luego tomar una cerveza (cosa que hacemos los Beer Runners). También podemos hablar entre unos cuantos y decidir batir nuestro record en 1 milla o 5km por nuestro parque habitual, establecemos una fecha y que algún amiguete nos de un vaso de agua en algún punto del parque; organizar una ruta por algún sendero divertido y salir con la mochila a correr con el avituallamiento a cuestas. Mil opciones, no nos hacen falta los dorsales para pasarlo bien corriendo, podemos disfrutar de buena compañía sin depender de organizadores, batir marcas sin estar pendientes de salidas  masificadas, disfrutar de la montaña sin seguir un recorrido impuesto. Claro que si quieres clasificarte para alguna carrera tendrás que hacer marca antes, o si quieres participar en una prueba que te haga ilusión, o tener esa medalla soñada, ese dorsal en tu pared... pero, ¿acaso es menos Ironman el que hace 3,8km nadando, 180km de bicicleta y una maratón sin dorsal que el que paga 500 euros para hacerlo dentro del famoso evento?

¿Es necesario estar inscrito en algún evento deportivo para tener un objetivo? ¿Vale más una MMP cruzando una meta que entrenando en solitario? ¿Tu próximo reto es con dorsal o sin él?

domingo, 8 de noviembre de 2015

Crónica III LPA Night Run 2015


Estoy triste. Triste porque esta no ha sido la LPA Night Run que yo llevaba imaginando desde que me inscribí en enero. En mi cabeza todo era ideal, llegaría más entrenado que nunca con un objetivo muy ambicioso, quería sentirme competitivo después de tantas carreras donde he acabado arrastrándome. Sufriría en la media maratón pero acabaría consiguiéndolo gracias a la buena compañía que tendría con mi amigo Sergio de Lanzarote y las dos grandísimas liebres Aarón Sánchez y José Lobillo. En meta todo sería júbilo, saludos a muchos conocidos, abrazos de alegría y reponer fuerzas con un buen avituallamiento y masaje. Volvería a mi casa contento, satisfecho tras una participación perfecta en un evento deportivo ejemplar, el binomio definitivo. Pero no ha sido así, y nunca había estado tan decaído escribiendo una crónica. Esta fue mi LPA Night Run 2015, una prueba que dejó a todos con un sabor muy agridulce.

Es de agradecer que, a pesar de todo, se haya podido celebrar esta prueba.

Amaneció el 7 de noviembre, fecha señalada para disputar la aplazada prueba nocturna. El ambiente era descafeinado, aún pesaba la suspensión del 24 de octubre y no se notaba mucho movimiento en las redes con respecto de la prueba. Mi ilusión había decaído pero tenía decidido no pensar en el tiempo y disfrutar de una buena noche de running entre amigos. Ya por la tarde, me preparo y salgo caminando a por la salida. Camino en medio de León y Castillo, ya cortada, y disfruto imaginando a todos los participantes corriendo por allí en pocas horas. Me apetecía correr por allí, el cuerpo parecía estar bien así que mi ambición empezó a hacer cábalas sobre si sería capaz de hacer un buen papel. Desecho esos pensamientos, hoy no toca hacer marca, eso era hace 2 semanas. Llego al Insular y me encuentro con buenos amigos. Hacemos nuestra particular foto oficial y nos vamos a la salida, aunque aún queda.

Muy buena gente, y la que falta!

Muchísimo ambiente en los minutos previos al pistoletazo, la gente está animada y responde a las canciones con palmas y saltos. "Pedazo de vídeo me va a salir de esto" me digo con la cámara en la mano, la carrera ya que salga como tenga que salir. Me sitúo al lado de Quique y Pancho, liebre de 1:50, si salgo más adelante me sentiría presionado a ir a buen ritmo y prefiero guiarme por mis sensaciones. Inician la cuenta atrás, que empiece la fiesta.

WE WILL ROCK YOU LPA NIGHT RUN!

¡¡Salida!! Tardo 2 minutos en pasar por el arco y empezar a correr, según piso la alfombra pongo la 1ª marcha y empiezo a adelantar a diestro y siniestro. Me sorprende ir viendo toda la gente que iba que salió delante mía, los primeros 5km no paro de adelantar personas mayores e incluso algunos caminando. Muy complicado progresar en esos estrechos kilómetros, el acceso a Las Canteras es muy oscuro pero ya dentro empiezan a haber algunos huecos, aunque todavía hay tapones. Fue a partir de la entrada al Puerto cuando los espacios permitieron correr, iba bastante bien de piernas aunque sentía que me estaba asfixiando más de la cuenta. Veo que la liebre de 1:40 me saca la vida y desecho la idea de cogerla, no me encuentro a mi ritmo habitual de entrenamiento tras el parón gripal así que mejor no forzar, ya con aguantar el ritmo que llevaba hasta la meta era suficiente. Salimos del Puerto sintiéndonos como una autopista con suicidas a ambos lados queriendo cruzar, una señora me dio ligeramente con una bolsa, la cosa no pasó a mayores, aunque pensé en hacerme un piscinazo a ver si el árbitro picaba.

Penalti y expulsión a esa señora!!

Salimos de Santa Catalina y entramos en Mesa y López. Adelanto al amigo Ciro y por un momento me creo que voy bien, aunque en realidad voy demasiado cascado para estar a punto de pasar el kilómetro 10. Mucha gente en la calle durante toda la carrera pero muy pocos animan, el año pasado parece que había mejor ambiente. Jaleo a la gente a animarnos y reaccionan, emocionante momento que saca la sonrisa de todos los runners que iban a mi lado. Los participantes del 10K y 21K nos separamos, ahora viene lo más duro.

¡¡Gracias por los ánimos!!

León y Castillo fluye bajo las piernas, un gustazo correr por esta calle tan llana. Los voluntarios del avituallamiento de la Plaza de la Feria están desbordados, como prácticamente la mayoría de puestos anteriores. Cojo agua y sigo mi marcha, que sigue siendo fluida. Entrando a Triana veo a Gonzalo delante, lo cojo justo subiendo a Malteses, intercambiamos algunas palabras y se me escapa. Empieza el principio del fin, la gran petada empieza después de esa cuesta. Aún 7 kilómetros para meta, la llevo clara.

Siguiendo al Boss Sosaku

Entramos a Vegueta y el ritmo está decayendo poco a poco, aunque aún no supera en exceso los 5:00 min/km. Giramos y recuerdo la edición pasada, la diferencia de motivación y físico es abismal. Con una segunda cuesta la petada termina por reventarme. A partir de ahí empiezo a sufrir adelantamientos, uno tras otro. En Triana voy muy lento, parezco una señora mayor con su carrito de la compra caminando en el arcén de una autopista. León y Castillo se me hace larguísima, ya me da igual el tiempo, solo quiero llegar

Sonriendo pero jodido

Le voy dando vueltas a las perspectivas que tenía hacía meses y la cruda realidad, saco la cámara y ni puedo hablar, estoy jodido. Nueva cuesta y ya estoy a kilómetro y medio de la meta. Los voluntarios me jalean, entre ellos el amigo Jorge que me saca una sonrisa, como siempre excepcional su labor. El último kilómetro parece no acabar nunca, el ritmo sigue siendo muy deprimente y así consigo enfilar la línea de meta. A la mierda, llegué. Tiempo neto: 1:48:34, 10 minutos más que mi MMP, 19 minutos más de la marca que pretendía hacer hace 14 días... Para que os hagáis una idea de la petada, mi buen amigo Ciro me adelantó por la Plaza de la Feria y se marcó un 1:44:14. Yo iba reventado desde Vegueta, así que pensad la cantidad de minutos que perdí desde allí...

Esta no es la llegada que yo había esperado...

Escucho a Ángel, speaker de la prueba, decir que Pancho ha llegado. Le espero e intercambiamos impresiones.  Vamos a caminando al avituallamiento y nos ponemos en la cola. Cojo la bolsa, la voluntaria me permite coger dos botellas de agua, algunos trozos de naranja, una pera y el Powerade. De ahí vamos a la cola de la cerveza, que es incluso más larga. Al rato, viendo la lentitud de la cola, Pancho decide ir a buscar su mochila al guardarropa para abrigarse. Yo permanezco en la cola y exhibo mi paciencia. Tras casi media hora esperando consigo mi cerveza (SIN) con limón. Tengo mucho frío así que voy a buscar mi mochila para poder abrigarme, la toalla consigue mantener mi cuello abrigado pero no es suficiente. Empiezo a seguir la cola hasta el final y tras un buen rato me sitúo el último, justo por la calle donde pasa la carrera llegando a meta. Increíble, jamás he visto algo así. Tampoco es que sea un veterano y lleve 20 años participando en carreras populares, pero en los 4 que llevo nunca he visto nada semejante. Tenía frío y me dolían las piernas al no haber podido estirar, necesitaba abrigarme. La desesperación era evidente entre muchos de los integrantes de la cola, charlo con algunos y los que han conseguido su mochila dicen que estuvieron 2 horas y media esperando. No salgo de mi asombro, es mucho más tiempo esperando que corriendo. Cojo mi cámara y grabo la cola, mejor poder verlo que leerlo ¿no?

Lo siento por todos esos amigos que me saludaron y no pude pararme al estar grabando el vídeo!!!!

Me sitúo en mi lugar y continúa la espera. Lo único bueno de esa cola fue poder animar a los últimos clasificados y emocionarme con la gran ovación que se llevó el último, hubieron miles de ganadores. Finalmente, tras más de una hora esperando consigo mi mochila y puedo abrigarme. Tengo la piel de gallina, los músculos entumecidos y moralmente me encuentro mal. Agradezco a los voluntarios su labor, no entiendo a aquellos desagradecidos que les echan la culpa, estas carreras no existirían si no fuera por ellos. Me despido de la gente y empiezo a caminar a mi casa. "Mañana no voy a Telde" digo a la cámara, no me encuentro ni física ni mentalmente bien para correr, si fuera sería para sufrir por gusto y mi delirio no llega a tanto. El gilifinde ha sido una decepción, toca reflexionar y seguir aprendiendo tanto como deportista popular como persona.

Me gustaría añadir un apartado sobre la organización de este evento. Hay 3 espacios temporales a valorar, desde la inscripción hasta la salida, desde la salida hasta la meta y desde la meta hasta que uno llega a su casa:
  • Precarrera: La recogida de dorsal, como ya dije, creo que dio un paso atrás con respecto a pasadas ediciones. No me gustó el ambiente del C.C. El Mirador, que además estaba lejos. También la recogida fue mucho menos fluida que la pasada edición. Mi opinión es que se devuelva a Miller. La bolsa era muy completa como de costumbre y hubieron muchos días para recogerlo, lo cual fue muy bueno.
  • Carrera: Según me comentaron los puntos kilométricos estaban mal señalizados, yo no tengo ni idea pero bueno es algo a revisar. El punto de acceso a Las Canteras no estaba iluminado y si hubiera algún bache en la carretera podría haber causado alguna caída seria. Los puestos de avituallamientos estaban desbordados, quizás poner más mesas hubiera agilizado el proceso. El resto muy bien, la señalización fue magnífica y el ambiente de salida y meta también. Se hacen cosas muy bien en esta carrera, sería injusto hablar solo de lo malo.
  • Postcarrera: Las bolsas de avituallamientos podrían haber estado preparadas desde antes al evento para agilizar la entrega. Para la cerveza apenas había 4 personas para miles. El chocolate no pude ni probarlo Y ESO NO PUEDE SER!!!!!! Y qué decir de el guardarropa, creo que con tanta gente el sistema debería ser mucho más delimitado, por ejemplo separando 10K y 21K y, dentro de cada separación, separar por cajones y, dentro de los cajones, por el número en el que acaba el dorsal. Es una idea que se me ocurre. Sin duda este apartado fue lo peor del evento y que más se ha de trabajar el año que viene.
Como algo reseñable, hace algunas ediciones en la GC Maratón se dejó sin agua a muchos participantes de la Maratón y se echó la culpa a los voluntarios, algo despreciable. En esta ocasión DG EVENTOS ha asumido la culpa de la organización del guardarropa, cosa que les honra y que estoy seguro que estudiarán a fondo para que no vuelva a ocurrir. Yo sí quiero participar en la próxima edición de la LPA Night Run porque sé que todos van a trabajar en estos aspectos que fallaron para que no vuelvan a pasar.

En conclusión, la LPA Night Run fue menos de lo que es y que la gran mayoría de participantes hayamos salido tan desilusionados es una auténtica pena. Decidí no correr en Telde por los motivos que antes dije, estar tanto tiempo de pie me acabó por rematar y mentalmente me encontraba mal. Hoy me he levantado con gripe, lo esperado tras todo el frío que pasé anoche. Pero bueno, miremos hacia el futuro, el año que viene por supuesto que quiero estar en esta prueba que estoy seguro de que remontará el vuelo y volverá a donde se merece. A lo largo de la próxima semana subiré el vídeo a mi canal de Youtube.


Antes de cerrar la entrada tengo que decir muchas gracias a todos los que se declararon lectores del blog!! Me alegra muchísimo que este pequeño espacio os haga pasar unos ratos entretenidos, me animáis a seguir disfrutando escribiendo mis delirios y sin ustedes esto no tendría sentido. Un fuerte abrazo y nos vemos en la próxima!!

viernes, 6 de noviembre de 2015

El día antes - Gilireto: LPA Night Run (21km) + Carrera Popular Paco Artiles (7km)

Empieza un fin de semana de auténtica locura donde, por causalidades de la vida (que no casualidades), participaré en 2 carreras con apenas 12 horas de diferencia. La aplazada LPA Night Run se disputará mañana sábado 7 de noviembre, mientras que la Carrera Popular Paco Artiles se celebrará en Telde el domingo 8. Yo, como puto motivado que soy, me niego a renunciar a ninguna de ellas, así que estas son las sensaciones para estos días.

Mi dorsales para las batallas.

Desde que se suspendiera la LPA Night Run apenas he podido entrenar, una gripe ha mermado mis fuerzas y solo he acumulado 3-4 entrenamientos en 2 semanas, por lo que la maquinaria está muy afectada. Ayer hice un rodaje progresivo de 7-8km guiándome por las sensaciones, que fueron muy justitas a un ritmo muy por debajo del ritmo que me había marcado para bajar de 1:30 hace dos semanas. Definitivamente, mañana no habrá objetivo de tiempo en la media maratón. No quiero cegarme en un reto para el que no me siento preparado, así que mi único objetivo será disfrutar de una noche de running y que la carrera me ponga en mi sitio. Estaré grabando todo el rato así que todo el que quiera salir en el vídeo que se cuele delante de la cámara, ¡no hace falta pedir permiso! Disfrutemos todos juntos, animémonos mutuamente y devoremos los kilómetros con la ilusión de un niño.

Tras llegar a meta y disfrutar de alguna cervecita, me iré a dormir que el domingo tocará madrugón de los buenos. Espero que el cuerpo no esté muy molido porque en Telde hay categoría Promesa y, si hago un papel medianamente decente, igual puedo subir al podio (espero que no hayan muchos chicos de mi categoría...). No sé aún si grabaré la carrera ya que es muy explosiva y me gustaria estar en torno a 4:00 min/km de media, probablemente grabe antes y después a la misma. En otras circunstancias el objetivo sería bajar sustancialmente esa media pero dudo que pueda después del bajón físico que he pegado estos días. Dicho pues, carrera para dar todo lo que no dé el día anterior.

El domingo habrá crónica de la LPA Night Run y el lunes de la Paco Artiles. El domingo pretendo subir un vídeo a mi canal de Youtube de las sensaciones anteriores a ambas pruebas y alguna cosa más que se me ocurra. La semana que viene subiré el vídeo de la LPA Night Run, espero tenerlo sobre el miércoles o jueves. Y ya no os doy más la lata, mañana empieza esta paliza así que ¡a disfrutar del deporte con la gran familia runner! ¡NOS VEMOS!

martes, 3 de noviembre de 2015

Historia de una maratón - Especial Halloween [Parte 1]

Amaneció un domingo soleado. Fernando, un madrugador runner ilusionado ante el día tan esperado, abrió sus ojos y se estiró dentro de unas sábanas muy calentitas, que invitaban a no abandonarlas durante unas horas más. Pero sin caer en la pereza, se levantó y se dirigió al baño para darse una ducha fresquita que lo despertara del todo. Aún no había mirado el móvil para ver los mensajes de ánimo que sus más allegados le habían mandado anoche de madrugada, seguramente con algunas cervezas encima. Tampoco había mirado la hora, ni falta que le hacía, su despertador biológico había sido entrenado durante años y, si se quería despertar a una hora, la efectividad era sorprendente. Se quitó los calzoncillos y empezó a ducharse con tranquilidad, el día acababa de empezar y era importante empezar a disfrutarlo desde el principio.

¡Hoy es el gran día de Ferchu!

Suena el móvil. Nuestro protagonista, que ya se estaba secando, corre hacia al habitación para no perder la llamada. Con los pies aún mojados, sufre un pequeño resbalón. No pierde el equilibrio y se queda quieto unos segundos. "No la vayas a liar por una llamada", se dice. El móvil para de sonar y a los pocos segundos empieza de nuevo. Fernando, extrañado ante la insistencia a tan temprana hora, llega al aparato y descuelga. Es Ángel, su compañero para la guerra de ese día, "querrá saber si ya estoy despierto" piensa.

Fernando: ¡Buenos días Angelito!
Ángel: Joder Ferchu, ¿dónde coño estás?
Fernando: Emh... pues me acabo de levantar, ¿qué pasa? ¿ no habíamos quedado a las 08:00?
Ángel: ¡Y qué hora crees que es! ¡Son las 08:10! ¡La salida es en 20 minutos!
Fernando: ¡No me jodas! (Fernando mira su reloj y marca las 07:10) ¿Esto es una broma? ¡Mi reloj marca las 07:10!
Ángel: ¡07:10 en Canarias subnormal! ¡Ven ya que esto ya empieza!
Fernando: (Mirando la hora en el móvil, marca las 08:15) ¡Mierda! ¡Ya voy!

Fernando, con las pulsaciones a 160 ppm, corre a la habitación y empieza a vestirse con la ropa que había preparado la noche anterior. Mientras, va pensando en la cagada de depender de su despertador biológico en una franja horaria diferente, craso error el suyo, pero aún tiene tiempo de llegar al pistoletazo, no para el guardarropa. Ya preparado con su mejor look veraniego, gorra incluida, bebe un poco de agua mientras intenta hacer pis en el baño. No puede, así que se sube los pantalones, coge la tarjeta del hotel y sale de la habitación ya listo para correr. Deportivas, calcetines altos, pantalones técnicos cortos, camisilla técnica con el dorsal y el chip, una gorra y el móvil en la mano con auriculares. Deja la tarjeta en recepción y sale corriendo hacia la salida. 08:25, va muy justo. Va llamando a Ángel, este lo coge pero con la música apenas oye nada así que le grita que se ponga a la derecha al final del 3er cajón, espera que le haya entendido. 

Ya escucha la cuenta atrás, Fernando entra en el 3er cajón cuando quedan 5 segundos para la salida. No ve a Ángel, aunque lógico con la cantidad de gente que hay. Escucha el pistoletazo a lo lejos, aún no se mueven así que camina de un lado a otro en busca de su amigo. Lo da por perdido. Se maldice por el mal comienzo del día pero intenta cambiar la mentalidad, lo importante empieza ahora. Se pone la música que había preparado con semanas de antelación mientras la gente empieza a caminar. Al final de la multitud ve la salida, la que tanto había esperado y que había entrenado con mucha motivación. Su primera maratón, a partir de cruzar ese arco ya nada podía salir mal. O sí...

Si ya dominas el "Busca a Wally", ahora busca a Fernando.

La música sonaba con fuerza en los oídos de Fernando, el paso era seguro y su determinación de hierro. Había volado hasta la Península para completar su primera distancia de Filípides después de prepararla durante meses, tras mucho meditar si estaba o no preparado para intentarlo. Quería intentar bajar de 4h pero eso no le obsesionaba, era una mañana para disfrutar, y eso haría. Los primeros kilómetros pasaban por debajo de sus piernas y seguía sin ver a su amigo, él era un poco más lento que él así que, si había salido por detrás, quizás lo cogería más adelante. Pero en un atisbo de memoria, recordó que Ángel también levaba el móvil encima en la carrera para escuchar música, así que empezó a buscar su nombre en la lista de contactos mientras corría. "Cógelo, cógelo..." pensaba. "¿Ferchu?" respondieron al otro lado. Fernando lanzó un aullido de alegría al escuchar a su amigo, y empezó la conversación:

Fernando: ¡Angelito por qué kilómetro vas!
Ángel: Que susto coño, pensé que te había pasado algo. Pues acabo de pasar el avituallamiento del kilómetro 5. ¿Tú?
Fernando: Lo tengo justo delante, vete por la derecha y ya te iré cogiendo, ¡no aflojes!
Ángel: ¡A ver si es verdad que me coges cabronazo! Va, dale ¡dale!

Fernando colgó con una gran sonrisa y volvió a sonar la música. "Don't stop me now, que oportuno eres Freddy" dijo en voz alta casi sin darse cuenta. Cogió un poco de agua en el avituallamiento y prosiguió su marcha. Parecía que todo iba bien, dentro de poco estaría corriendo con su amigo así que sin darse cuenta apretó un poco el paso. Se sentía de fábula, aunque recordó eso que había leído en un blog días atrás y lo repitió mentalmente: "tienes que llegar al kilómetro 21 como si no hubieras corrido". Aflojó de nuevo el ritmo y siguió, le haría falta esas fuerzas adicionales en el famoso muro. "Ah, ¡ahí está Ángel!"

[...]

¿Quieres que continúe esta historia? Deja un comentario si quieres saber lo que le pasa a nuestro protagonista en el resto de la carrera. Si no, lo dejo así y que cada uno le de su final. ¡Feliz Halloween/Finados!