sábado, 24 de octubre de 2015

LPA Night Run 2015 SUSPENDIDA


Desilusión. Hay muy pocas palabras en el diccionario de la RAE que puedan definir tan bien lo ocurrido este sábado, por no decir durante todo el fin de semana. Cuando dedicas 9 semanas de tu vida a preparar física y mentalmente una carrera, significa que tienes puesta en ella muchas ilusiones, más aún, si hace 10 meses que tu nombre figura en la lista de inscritos. Pero todo se fue al traste. Un inoportuno temporal se llevó por delante las ilusiones de miles de personas, entre ellas las de este novato deportista que la había preparado con mucho mimo, como nunca antes había preparado otra. ¿Le echamos la culpa a alguien? Qué más da, no creo que nadie quisiera que pasara esto. La organización había vuelto a poner todas sus ganas en sacar esto adelante, y lo había conseguido con muy buena nota. No había más que leer todas las opiniones vertidas en Twitter y Facebook o las conversaciones en el Parque Romano, había ganas de 24 de octubre desde hacía meses, pero esto no lo esperábamos. ¿Cómo vamos a esperar toda la lluvia que no había caído en todo el año? Calles anegadas, clases suspendidas y muchos problemas en gran parte de la isla, aún así se intentó mantener la prueba hasta el último momento, pero, como era de esperar, había que suspenderla. Y así fue.

Llevaba desde ayer mirando ansiosamente las redes sociales, en busca de un "este sábado se corre" que me quitara el miedo a no ponerme el preciado dorsal. Meses de dedicación. Horas de sudor. Mucho sacrificio para lograr el ambicioso objetivo de bajar de 1:30 en la media maratón, y me veía preparado para, al menos, intentarlo. La ilusión corría por mis venas como hacía tiempo que no lo hacía. Quizá como cuando preparaba mi primera maratón, con esa incertidumbre del "qué pasará..." que nos pone tanto a los que estamos metidos en esto. El día que llevaba tanto tiempo esperando había llegado, con la mejor compañía que podía tener para conseguir llegar a meta antes de lo que es habitual en mí. Pero todo hacía indicar que nos quedaríamos con las ganas, y cómo me jodía esa idea.


A las 14:00 se anunció que la LPA Night Run se suspendía. Me quedé en pausa durante un buen rato, intentando asimilar la dura noticia. "No puede ser...". El tiempo es un factor que se puede prever, pero no controlar. No había nada que hacer, salvo salir a intentar el reto sin dorsal y sin cámara, casi auto imponiéndome las ganas. Así que me preparé con la ropa de faena y bajé al Romano con mis amigos Tony y Sergio. Tony se quedaría allí para dar algunas vueltas mientras Sergio y yo intentaríamos bajar de 1:30 en los 21km y pico. Decidimos salir rumbo al Puerto donde no habría tráfico y dar la vuelta para acabar por San Telmo. Así que a las 14:30 nos deseamos suerte y salimos en busca de nuestra LPA Day Run particular.

Con dos grandes, gracias por la gran compañía amigos.

El ritmo  salía en torno a 4:20 min/km, cerca el objetivo. 1 kilómetro. 2. 3. Estaba concentrado en las sensaciones pero no paraba de darle vueltas a lo que estaba haciendo. Lo que tenía que hacer. 4. 5. Estoy sufriendo más de la cuenta, mala señal. 6. No estoy disfrutando. El paisaje es feo, no hay gente y, por mucho que pienso en lo que me ha costado preparar este día, sé que esta no es la forma en la que esperaba enfrentarme al objetivo. 7. Ya sé lo que pasa. 8.

La pasión se ha vuelto una obligación.

Paro.
Reflexiono.
Sergio trata de animarme.
Volvemos a casa caminando.

Intento evadirme de lo sucedido, sé que tengo mucho que aprender de esta experiencia pero no quiero que sea ya. Veo que hay algunas quedadas, una con mi paisano José Carlos Hernández en el Parque Romano y otra en el Insular a la hora prevista para la salida. Ni me planteo ir, la herida aún escuece y no me siento animado para hablar más de ello. Ya pasó, ahora toca pasar página y seguir madurando como deportista popular. Esto no se acaba aquí, ni mucho menos.


Esta es la crónica de mi dolorosa LPA Night Run. ¿Se aplazará? Ojalá pueda calzarme ese dorsal dentro de poco pero, sinceramente, y aunque me duele admitirlo, hoy era el día y no otro. Mucho ánimo a todos los corredores que, como yo, tenían puestas muchas ilusiones en este día. A los que están preocupados por la devolución del dinero, decirles que quizá deberían reflexionar sobre el por qué iban a estar en la línea de salida hoy. Aunque me devolvieran el dinero no solucionarían nada, yo quiero correr, no un papel azul, pero este es mi modo de verlo. También creo que es de bien nacido ser agradecido, así que mucho ánimo a DG EVENTOS que ha hecho todo lo posible porque esta prueba se celebrara, ellos son los primeros afectados. Si finalmente no es viable aplazarla, espero poder participar en la próxima edición. La LPA Night Run sigue siendo la LPA Night Run, uno de los mejores eventos deportivos en los que he participado, y ningún temporal va a poder cambiar eso.

4 comentarios:

  1. Una lástima por Organización y todos esos runners con un objetivo claro para ese día

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    1. Y tanto, veremos si es aplazada y podemos tener la fiesta prometida. Si no, pensaremos en la próxima.

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  2. Bueno Claudio, en menos de 14 días tienes tu oportunidad para ir a por esa marca, así que, a por todas. Una lástima la cancelación pero estas cosas son así. Espero que nos veamos pronto...

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    1. Lo intentaré, aunque cambiaré la estrategia para no sacrificar tanto el disfrute por una marca. Seguro que sí, un abrazo!!

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