miércoles, 28 de octubre de 2015

Corramos

Crisis, corrupción, desigualdad, pobreza, violencia, guerras, desahucios, paro, enfermedades... Si nos paramos y observamos nuestro alrededor, no es difícil caer en depresión, estamos jodidos por todos lados, es la triste realidad en la que vivimos. Quizás por eso Marty McFly no ha venido en la fecha prometida, el futuro que ellos pensaron está muy alejado de este 2015, yo tampoco hubiese aparecido con este panorama donde los ricos se hacen más ricos a costa de los pobres, que poca voz tienen, aunque duela decirlo. Las noticias diarias están plagadas de conflictos políticos en todo el planeta, muertes en zonas cercanas, cifras de parados estratosféricas y desesperación, mucha desesperación.


Y ante esto... ¿qué hacemos? Podemos evadirnos, vivir nuestra vida al margen de todos estos problemas que nos tocan muy de cerca día a día, hacer como que no existen aun sabiendo que estamos siendo egoístas, siendo conscientes de que son seres humanos como nosotros las que piden ayuda. También podemos contagiarnos de este ambiente tan desagradable, si el mundo en el que vivo es una mierda pues que nadie espere que vaya sonriendo por la calle, hay niños muriendo de hambre en el mismo momento en el que escribo estas líneas, así que estar contento es una desconsideración por mi parte. Este me parece un pensamiento muy destructivo tanto para uno mismo como para el exterior, la buena actitud es la que mueve montañas. Y por qué no, siempre podremos meternos un tiro en la cabeza, la solución de los débiles que prefieren que sus más allegados sufran por su decisión en lugar de afrontar sus problemas con valentía. Sí lo se, es duro, pero aunque no quieras leer estas líneas estoy seguro de que sabes que existen, si no vete a la salida de tu supermercado habitual y mira la cantidad de gente que pide una oportunidad para salir del agujero, perdiendo incluso su dignidad. 

Pero, de las muchas formas que existen para contribuir a la erradicación de estos problemas, yo he encontrado la forma perfecta de poner mi granito de arena a algunas causas sociales sin que ello me suponga un gran esfuerzo. Recorrer kilómetros. Te explico. Me gusta poner mi canción favorita en modo bucle y no pensar en nada durante horas mientras los metros pasan bajo mis pies. Además puedo reflexionar con claridad en caso necesario, las mejores ideas de mi vida se me han ocurrido fuera de mi casa con unas deportivas puestas. También puedo coger la bicicleta y que las distancias fluyan con más velocidad bajo las dos ruedas, cuanto más tiempo mejor, cuanto más duro más me divierto. Disfruto haciendo kilómetros, cuanto más lejos, más cerca tengo el horizonte. Y la cosa no acaba aquí, esto no va de pasar un buen rato y ya está, sino de intentar ayudar mientras somos felices. Aquí surge iWOPI.


iWOPI es una plataforma virtual donde empresas responsables con la realidad lanzan proyectos sociales que necesitan de kilómetros, donados por la gente (como tú y como yo), para pasar a la acción. Dicho de otra manera, cualquier persona o empresa puede proponer un proyecto con un fin social que llevará a cabo cuando, entre todos, lleguemos a X kilómetros. Tan fácil como registrarte, sincronizar los kilómetros que has registrado en tu APP favorita y donarlos a alguna de las causas en activo. Ayer mismo hice 8km con STRAVA y en solo dos clics los he donado a #SchoolGivesFreedom: Proyecto escolarización de 100 niñas en la Jadan School (India). En total he donado algo más de 400km, y más que pienso colaborar con los proyectos que tengo previstos para los próximos meses donde espero duplicar esa cifra. A nosotros que nos gusta el deporte, qué menos que echar una mano de una forma tan sencilla sin que ello nos suponga casi ningún esfuerzo. Me parece una plataforma con un fin solidario magnífico y por ello animo a todos a sumarse a donar sus kilómetros a alguna de estas causas sociales. Así no solo disfrutamos del deporte, sino que contribuimos de una forma muy sencilla a que estos problemas vayan desapareciendo poco a poco. Entre todos podemos marcar la diferencia.

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