sábado, 6 de junio de 2015

"La libertad es poder elegir" - La historia de Jonathan García

Jonathan García González es un joven de Tacoronte, Tenerife, nadador de larga distancia y ejemplo de que siempre se está a tiempo de cambiar. En 2005, un pelea con su hermano derivó en que le fuera imputado un delito de lesiones. A pesar de que el hermano de este retiró la orden de alejamiento y la responsabilidad civil, intentando solucionar la situación, el juez y el fiscal siguieron de oficio condenándole a 3 años y 6 meses de prisión. 5 años y 9 meses tardó la carta de ingreso en la misma en llegar, una tortura para este muchacho que en todo ese tiempo sentía no estar viviendo, sin estudiar ni hacer ningún tipo de deporte, esperando algo que parecía no llegar. En ese momento Jonathan cambió, decidió dar un giro de 180º a su vida y cumplir sus sueños, además de ganarse su redención. 


Eligió el mar, el horizonte, la libertad. Sin entrenador, nutricionista ni fisioterapeuta, solo con su ilusión. Vendió la mayoría de sus pertenencias y consiguió el material necesario para nadar desde La Gomera a Tenerife en 11 horas y media, con el único apoyo de una lancha alquilada. Según acabó decidió que haría las 7 islas a nado, su gran objetivo. Unió el Estrecho de Gibraltar. Luego Lanzarote y Fuerteventura, de noche, siendo la primera persona en conseguirlo, sin plan de seguridad ni permiso legal. Justo después de estos retos, Jonathan tuvo que ingresar en prisión teniendo que posponer sus sueños. Los primeros 8 meses sufrió una profunda depresión con la que tuvo que lidiar, hasta que su mente se dio cuenta de que tenía que seguir con su vida. Estudió formación profesional, aprendió a tocar el piano y la guitarra e incluso empezó a entrenar prometiéndose unir lo antes posible el Auditorio de Santa Cruz de Tenerife con Candelaria, unos 20km, sin haber nadado ni un solo día en todo un año. Le concedieron tres días de permiso en los que intentó este reto, y, por supuesto, lo consiguió en 6 horas y 20 minutos. Posteriormente, nadó durante 31 horas y 18 minutos desde Santa Cruz de Tenerife a El Médano, acabando solo con un solo brazo a causa del extremo cansancio muscular. Por último volvió a nadar desde el Auditorio a Candelaria con los pies encadenados, reivindicando la falta de apoyo institucional, bajando de las 6 horas.


La imagen de una madre llorando es algo que ningún hijo puede soportar, ¿quién no se ha equivocado alguna vez? Jonathan erró, como le podría haber pasado a cualquier humano, pero lo que engrandece a este joven es decidir transformar su vida, volviéndose un ejemplo y además, transmitiéndolo en charlas a jóvenes, escribiendo un libro, redactado íntegramente a mano en la cárcel; e incluso, con el proyecto de trasladarlo a la gran pantalla. Sin apoyo institucional, solo con pequeñas ayudas de empresas privadas ha conseguido trasladar su mensaje humano a miles de personas. Ahora quiere nadar desde Gran Canaria a Tenerife, su gran objetivo desde que decidiera unir las islas a nado. "Todo en la vida tiene un coste", "un examen a medias no sirve de nada", frases que no salen de un cutre buscador sino de la experiencia de un joven que ha construido una gran filosofía fruto de un error, y que nos ofrece una enseñanza muy valiosa. 

"SE PUDEN LOGRAR LOS SUEÑOS" Yo estoy completamente seguro de ello, y Jonathan García es una de las muchas evidencias de ello. 





Aquí les dejo una gran entrevista donde Jonathan cuenta su historia. La he visto dos veces antes de escribir esta entrada además de leer todos los artículos publicados sobre él. Digno de conocer.


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