domingo, 10 de mayo de 2015

3 x 42,195km

Hay algo irrefutable en esto del running y es que toda competición tiene, como mínimo, una gran enseñanza. Si hay una distancia que posee el título de Doctora en enseñanza deportiva, es la maratón, sabia entre sabias siempre tiene algo que añadir a tu experiencia, seas quien seas. Tras sufrir una intensa fiebre maratoniana, toca hacer un viaje introspectivo y analizar algunas de las enseñanzas y curiosidades que me han ocurrido en este intenso período.

¿¡A quién le gusta aprender!?

- La maratón es cosa de locos. Locos metódicos.
Hoy, hace 6 meses, faltaban 6 días para mi primera maratón en Tenerife. Hace 2 semanas que acabé la tercera. Fue una imprudencia atacar tres maratones en apenas cinco meses sin haber hecho ninguna antes. Al principio el entrenamiento fue metódico, acumulando kilómetros y alcanzando un buen pico de forma que me hacía afrontar mis primeros 42 kilómetros y pico con garantías de éxito en noviembre. Pretendía el sub 4 horas pero el recorrido rompepiernas, el calor y la inexperiencia me hicieron petar en el kilómetro 33. Aprendí que la preparación puede ser buena pero en la maratón puede pasar cualquier cosa. En enero iba a por mi segunda maratón, descubrí que la Navidad no es buena época para entrenar y participé en Gran Canaria arriesgando en la primera mitad para tener margen en la segunda. Me llevé un murazo y aprendí que no puedes ir a por un objetivo que no puedes alcanzar. El cansancio hizo mella en mi mente y en mi físico y me privaron de cumplir la mitad del Plan Daniels RNR, unos problemas en la rodilla me alejaron de cumplir la otra mitad. Aparecí en Madrid en mala forma, jugué con cabeza para correr cómodo pero acabé petando. No esperes una buena maratón con una mala forma. Y con tres maratones en las piernas he descubierto que esto es cosa de locos que son felices corriendo junto a otros locos. Pero estos locos han entrenado para esta locura, así que algo cuerdos si están. Volveré pronto a la maratón, no se cuando, pero volveré.

- "Tienes que pasar la media maratón como si no hubieras corrido."
Recuerdo perfectamente estas palabras de Sosaku antes de correr mi primera maratón. Ahora no puedo más que asentir con la cabeza. Qué razón tenías. En Tenerife pasé la media sobre 01:57:00, en Gran Canaria sobre 01:47:00 y en Madrid sobre 02:18:00. En todas acabé reventando. El nivel de forma fue decayendo entre la primera y la última. En Gran Canaria arriesgué y salió mal. Una buena estrategia de carrera es esencial en esta distancia. Aprenderé de estas experiencias.

- Cabeza, piernas, cojones.
Cuando te enfrentas a la maratón tienes que echarle cabeza a la salida, no dejarte llevar por el ritmo endiablado de los medios maratonianos e ir cómodo. Cuanto más uses la cabeza menos sentirás el esfuerzo en las piernas, que se acentuará según pasen los kilómetros protagonizando tus pensamientos. El "quiero acabar" se te pasará por la mente, darás todo lo que tienes y cuando estés vacío de piernas y de cabeza recurrirás a lo último que te queda, echarle cojones. Al final de todo está la meta, una correcta proporción 60%-30%-10% te hará devorar la maratón. Yo he tenido que recurrir mucho al último factor pero bueno, lo corregiré en la próxima.

Vendo los cojones que me sobran.

- Acabar es difícil, pero más lo es abandonar.
Solo 195 personas llegaron después de mí en la maratón de Madrid por las 11539 que entraron por delante. ¿Mereció la pena el sufrimiento mental y el desgaste físico por un 05:23:16? Yo lo tengo claro, ya nadie me quita la emoción del final. Abandonar siempre fue una opción, pero mientras pueda dar una zancada más...

- El plan de entrenamiento lo es todo.
Las garantías por tener una buena maratón pasan por tener un buen plan de entrenamiento, y por supuesto cumplirlo. De nada vale tener un gran plan si luego nos lo saltamos. De nada vale cumplir todo el plan si este no está bien diseñado. De nada valen todas las ganas del mundo si entrenamos sin plan y sin tener puta idea de lo que estamos trabajando en cada sesión. Para llegar con opciones de éxito a la línea de salida de una maratón necesitamos cumplir un buen plan a rajatabla.

- En la maratón puede pasar cualquier cosa.
Pues haber entrenado tan bien como Chema Martínez y Carles Castillejo juntos, pero el día de la maratón puede llover, granizar, haber charcos, tapones, esguinces, derrumbamientos de edificios o golpes de estado. Nunca vas a saber lo que ocurrirá en esos 42 kilómetros y pico así que estate preparado para todo.

- El muro son los padres.
Si haz hecho algo mal, él te castigará. Pórtate bien en el plan de entrenamiento y diseña una buena estrategia de carrera para no sufrir luego al Tío del Mazo.

- Ten en cuenta los consejos de gente que sabe, pero respeta tus ideas.
Todo el mundo sabe en esto del running, hay sabios detrás de cada esquina y siempre que trates con alguien te dará una máxima runneril. Es elección tuya elegir qué consejos aceptas y cuales no. Soy defensor de los ideales propios, del ensayo y error y de aprender a base de experiencias. He corrido muchas carreras de todo tipo, en muchas he estado a tope y en muchas más he estado mermado por lo que sea. He cometido a errores a ojos de los demás, pero yo los considero aciertos porque así he aprendido. Pero cada uno que haga lo que le nazca, ¡yo soy feliz con mi manera!

- Objetivo: Tiempo, disfrutar, llegar...
Cuando te enfrentas a un reto siempre te marcas un objetivo, este puede ser un tiempo determinado, un cierto nivel de disfrute o simplemente llegar a meta sea como sea. Todos los objetivos me parecen respetables, he pasado por absolutamente todos y seguro que lo seguiré haciendo. Hay que marcar el objetivo que te salga de dentro, si es llegar a la meta de una maratón antes del corte pues olé tus huevos, a por ello, que nadie te diga que eres más o menos que nadie por los objetivos que te marcas. Al final lo importante es tener un objetivo, tratar de superarse a uno mismo y sentirse bien, para eso corremos.

- Siempre saludaba.
En esto del correr se crea una camaradería especial. He visto runners en muchísimas carreras, de todo tipo, y cuando llegas a ese punto crítico no importa quien esté a tu lado que el apoyo es mutuo. En Gran Canaria llegué a meta gracias a unos simpáticos señores de Arguineguín y en Madrid un taiwanés me sacaba sonrisas cada vez que íbamos en paralelo, esta es la magia del running.

¡Se conoce muy buena gente corriendo!

- Mente abierta, déjate enseñar.
Como dije al principio, cada dorsal acumula una gran cantidad de enseñanzas que tienes que estar dispuesto a asimilar. No te obceques en tus ideas, ve adaptándolas. Hace unos meses me apetecía correr pruebas largas, disfrutaba y era lo que quería hacer. Ahora me apetecen pruebas más cortas, sentirme competitivo y hacer buenas marcas en distancias hasta media maratón. He aprendido muchas cosas sobre la maratón que pondré en práctica cuando me vuelva a picar el gusanillo maratoniano, ahora quiero otro tipo de enseñanzas.

Y mucho más que me quedo para mí. El running es un deporte agradecido, lo que le des te lo devolverá multiplicado por dos, el ambiente es único y cada carrera es especial a su manera. Acabo de vivir momentos muy duros en algunas carreras, y estos momentos tan críticos al final son los mejores recuerdos. Ahora quiero descansar y volver a mediados de verano para distancia más cortas, hasta media maratón tengo pensado. Ya me he hecho un calendario mental que intentaré no volver a saturar, darme tiempo para descansar y no llegar a bloquearme a causa de la fatiga como me pasó antes de Madrid. Si algo he aprendido es que de todo se aprende, así que ¡a seguir corriendo!

1 comentario:

  1. Pues eso mismo, lecciones aprendidas. La próxima maratón saldrá mejor ya lo verás...

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