jueves, 30 de abril de 2015

Crónica EDP Rock 'n' Roll Madrid Maratón & 1/2 2015


Medio año esperé, ilusionado, con mi inscripción formalizada y el viaje pagado, imaginándola perfecta, como si nunca fuera a disfrutar tanto en una carrera como en ella, restando días, semanas y meses, imaginándola diariamente y aguardando conocerla, deseando recorrerla de principio a fin, gozando de cada metro, de cada centímetro, impaciente. Pero todo fue del revés. Lo había visto venir de lejos, aunque miraba hacia otro lado esperando que solo fuera un espejismo. Cada zancada dolía más que la anterior, "es solo correr" me dije, pero en el fondo sabía que no era solo eso, era mucho más, tanto que no se puede explicar con palabras, solo con la expresión de tu alma que se refleja en tu cara, en las lágrimas que se funden en la lluvia, asumiendo una derrota que en realidad es la mayor victoria, de nuevo el orgullo gana, otra vez esa cabezonería que repite "a la mierda el crono, ya habrán más", ahora solo importa la meta. Como sea.

Había llegado. Por fin, el día de la Maratón de Madrid, después los largos meses de espera y una de esas noches que te cuesta dormir, tocaba prepararse. La previsión del tiempo era clara, iba a llover y haría fresco, así que la idea de correr con una camiseta debajo de mi camisilla habitual tenía sus probabilidades de ser elegida, así que llevé alguna camiseta de más en la bolsa que dejaría en el guardarropa, por si acaso. El desayuno fue ligero, un plátano, un sandwich de mantequilla y mucha agua, lo habitual para mí antes de una carrera. Me preparé y me dirigí con mi amiga Alexandra en el metro a la salida. Perfectamente cualquier promotora canaria de eventos deportivos tacharía su evento de gran éxito con la participación de todos los runners que ocupaban un solo metro, para que os hagáis una idea de la cantidad de gente. Nos bajamos en el Parque del Retiro y emprendimos un buen paseo hasta la zona de guardarropa. Faltaban 20 minutos para la salida, muchos corrían pero yo me lo tomé con tranquilidad, pensaba volver trotando a la salida y así no pasar frío, había decidido ir solo en camisilla, al correr la sensación térmica sería mucho mayor, o eso creí... Dejé la bolsa en el primer stand del guardarropa, Maratón 0, señalizado según la modalidad y el último número de cada dorsal, ningún tipo de cola. Ya con ropa de faena puesta y GoPro en mano me despedí de mi amiga, miré hacia donde corría el grueso de deportistas y los seguí trotando para desentumecer los músculos. No quedaba nada.

Inmensidad...

Llegué a la salida, la cantidad de runners era espectacular, me metí en el cajón 4 que era el que más cercano tenía, preferí no aventurarme a buscar el último a apenas 5 minutos para las 9:00, no veía ni la salida ni el final de la gente, estaba en una nube. No paraba de llegar gente, caminamos unos pasos hacia delante, luego otra vez y otra, pensé que estaban agrupando lo cajones, pero... ¡ERA LA SALIDA! Lentamente íbamos caminando e iban apareciendo a lo lejos los arcos de la salida, cada vez más cerca, y más, y yo asombrado, y la voz de la speaker era cada vez más cercana, y más, y yo que me subía por las paredes, y empecé a correr casi 10 minutos después del pistoletazo.

¡Había llegado el momento! ¡Por fin!

La estrategia era clara, ir cómodo por encima de 6:00 min/km y sobre el kilómetro 30-35 ver si podía apretar o aguantaba el ritmo hasta meta, prudencia ante todo que la forma no es buena. Los edificios eran muy altos, "esto no es Canarias" pensé. Me imaginé a todos los madridistas subidos en Cibeles cuando el Real Madrid gana algún campeonato, pasé el Santiago Bernabeu imaginando todas las gestas que se han sucedido durante años en ese estadio. En el primer avituallamiento conocí el temor popular de deshidratarse en el kilómetro 5, diagonales agónicas para coger agua en la primera mesa que no da a basto con la última llena de botellas, yo cogí la mía y a seguir, sin agobios que aún queda mucho. Llegué a las Torres KIO y al Obelisco de la Caja sin poder parar de mirar hacia arriba, inmensos... Esos primeros kilómetros pasaron con alegría, iba cómodo a 6:30 min/km, trote cochinero, tractorismo o como quieran llamarlo, pero disfrutaba de las vistas. Mucha gente animando a pesar del tiempo. Un niño jaleaba a los corredores a pleno pulmón con un megáfono, se llevó una ovación que me puso lo pelos de punta, además había multitud de pancartas, sonoros aplausos y gritos de ánimo, "esto es maratón" me decía mirando a mi alrededor, hay que vivirlo desde dentro para entender qué te lleva a hacer 42,195km corriendo, hay mucha magia en cada metro.

Increíble el recorrido

Las piernas iban más pesadas de lo normal, lógico después de todos los problemas que han surgido durante la preparación, en el kilómetro 10 ya sabía que no iba a poder apretar al final de carrera, "da gracias si puedes mantener este ritmo". Pasé el segundo avituallamiento, la carrera ya estaba más estirada y los benditos voluntarios podían ejercer su labor sin tanto estrés, de nuevo agüita y a seguir con mi marcha tranquila. Empezó a chispear, cosa leve que le daba un poco de emoción al asunto, las piernas continuaban funcionando, la cabeza muy fresca y los metros sucediéndose, qué bonito es Madrid, y eso que aún no había llegado a lo mejor. Las características cuestas de Madrid iban haciendo mella en mí, las piernas dolían cada vez más a pesar del ritmo apaciguado que llevaba, la llovizna se mantenía al igual que la motivación y la sensación de disfrute, la lucha continuaba. Antes del kilómetro 14 el destino de los corredores de la maratón y de la media se separaban, en Canarias eso solo significaba soledad, aquí no, mucha gente por delante y por detrás, un placer correr así. La carrera continuaba, ya cerca de la media maratón, y la lluvia empezó a intensificarse cuando iba por Gran Vía, "Gran Cuesta" mejor dicho. Callao y la calle Preciados estaban repletas de gente a la que no le importaba mojarse para ver el espectáculo. En la Puerta del Sol se encontraba el kilómetro 19, con mucha lluvia, cada vez más fuerte, cada vez más épica al asunto, rumbo al ecuador de la prueba, sorteando charcos y cuestas, asimilando el cada vez más evidente dolor de piernas, sin intención de rendirme.

La lluvia no iba a poder conmigo

Paso por la media maratón en 2:18:30. Muy lento. Debería sentirme fresco a ese ritmo pero no es así, las piernas sufren y la rodilla izquierda hace amagos de empezar a doler, la segunda media será dura, pero estoy dispuesto a sufrir, la lluvia no cesa pero afloja. Mantengo el ritmo a duras penas, entre 6:30 y 6:40 min/km, lento pero seguro, tengo cabeza para mantener el ritmo el resto de carrera pero el físico flaquea, la rodilla cada vez está más cerca de doler, las piernas pesan y los metros pasan lentos, continúo la lucha. Entre el kilómetro 25 y 26 cruzo el río Manzanares pero no me doy cuenta, nos dirigimos a la famosa Casa de Campo, hogar del Muro de Madrid. Entramos en ella, el ritmo decae levemente, la lluvia no cesa, las piernas duelen, la rodilla hace acto de presencia y limita mi zancada, esto no es el muro, es mi cuerpo desentrenado que empieza a pedirme que pare, que es suficiente por hoy. Pero no, puedo un poco más, siempre se puede un poco más, continúo sin caminar, pero al tiempo mi cabeza me va diciendo que mejor caminar un poco y dar un respiro a las piernas que llegar al 30 y no poder dar un paso más. Y así hago, empiezo a dar pasos largos. Me reencuentro con Cheng-Chiu, un taiwanés con el que compartí algunas palabras por el kilómetro 5, nos saludamos y mi limitado inglés me ayuda a descubrir que ha venido a Madrid exclusivamente para correr la maratón, 20 horas de avión, increíble. Nos deseamos suerte y proseguimos nuestra marcha, nos devolvemos adelantamientos a causa del mutuo caminar/correr, finalmente lo adelanto y lo pierdo de vista. La rodilla duele cuando corro un rato así que intento llegar a ese momento para caminar, estoy sufriendo, quedan más de 10 kilómetros, lo más largos de mi vida.

Sufriendo pero echándole cojones

Cada kilómetro se me hace eterno, el ritmo ya supera los 7:00 min/km, las piernas duelen y tengo que limitar los movimientos para no sufrir ningún calambre, bebo agua en cada avituallamiento, me tomé un gel en la media maratón pero siento que necesito más energía y por eso bebo algo de Powerade en los siguientes avituallamientos. La cabeza es clara, "sigue", las piernas no tienen voto, pero mucha voz, duelen. La lluvia se intensifica por momentos, ya no es tan divertido, empiezo a tener frío. Siento que pasan tres kilómetros y cuando veo el cartel solo ha pasado uno, me mantengo fuerte de cabeza, no me voy a rendir, "no he venido a Madrid a abandonar" me digo. La rodilla duele pero no tanto como otra veces, lo puedo controlar así que sigo. Presencio la subida de gemelo más dolorosa que haya visto jamás, un hombre se tira al suelo y grita efusivamente, 3 o 4 corredores lo socorren y miembros del Samur, que afortunadamente estaban a pocos metros, corren a darle soporte. Continúo mi marcha, haberme parado podría haber sido un estorbo y no iba a aportar nada si ya los servicios médicos se encargaban, espero que haya podido terminar. Cruzo el Manzanares, esta vez sí lo veo y disfruto de las vistas, el Vicente Calderón se sitúa a mi derecha e imagino a los colchoneros animándome, ya me apoyo en lo que sea, tengo que llegar, quedan menos de 10 kilómetros.

Buscando ánimos en el Vicente Calderón

Compartimos recorrido con el tráfico, las ganas de acabar son inmensas pero mi cabeza sigue pensando en no parar  de avanzar, ya sea corriendo o caminando. La rodilla duele pero me deja correr algunos metros eventualmente, sigue sin parar de llover y me duelen los dedos de las manos por el frío. "A sufrir no me gana nadie" pienso sin saber si sentirme orgulloso de esa frase. El ritmo se acerca a 7:30 min/km, las cuestas negativas hacen que la rodilla me pida caminar y las cuestas positivas hacen que las piernas me den avisos de calambres, solo corro en llano. Llego al kilómetro 35, las piernas duelen, tengo frío, no estoy disfrutando pero sigo en carrera, soy un puto orgulloso, lo sé. Sigo mi marcha, apenas hay gente animando ya, en los avituallamientos están empezando a recoger algunas mesas, sufro cada vez menos adelantamientos, síntoma de que cada vez quedan menos corredores detrás de mí. Paso la Fuente de Neptuno, Cibeles está cerca y allí es el 38, me centro en llegar a ella, solo quedan 4 kilómetros, tengo que aguantar. Veo a miembros de la organización en patines que llevan reflex, han pasado continuamente por todo el circuito, excepto en la Casa de Campo y los kilómetros siguientes, antes de eso dudaba de su eficacia pero ya no pierdo nada por probar. Siento el frío pero no afecta a la rodilla, mi principal dolor no es muscular pero bueno, igual ese spray mágico me hacía correr hasta la meta. Los kilómetros pasan muy lentamente, "me duele todo, tengo frío, quiero que se acabe ya.Kilómetro 39. "Son solo 3, tú puedes, solo un poco más.Kilómetro 40. "Último avituallamiento, no quiero nada, solo acabar." Mi amigo Cheng-Chiu me adelanta, me sonríe y me da ánimos. Kilómetro 41. "..."

Inmerso en lágrimas, felicidades Cheng-Chiu, y gracias por la compañía

Veo la entrada al Retiro y me derrumbo, la lágrimas caen por mis mejillas y se funden con la lluvia, decido correr hasta el final, no puedo parar de llorar, limpiándome la cara, tapándomela incluso cuando paso delante de gente que me grita que lo he conseguido, me gustaría agradecerles sus palabras pero no puedo hablar, pienso en todo lo que he sufrido y siento impotencia, esto no es lo que había esperado desde hacía 6 meses, no vine a pasarlo mal, pero ya daba igual, estaba llegando a la meta de mi tercera maratón, lo demás no importaba en ese momento. Sigo sin parar de correr, sin parar de llorar, y, por fin, veo la meta. Se acabó.


Nunca una meta me costó tanto

Tiempo neto de 5:23:16, PMP a causa de la mala preparación, los problemas surgidos en las últimas semanas son por no haber parado a descansar, y lo pagué, vaya si lo pagué. Solo 147 personas entraron después de mí, hubieron 12.053 finishers, dato que refleja claramente que no estaba para correr. Me colgaron la medalla pero yo quería una manta, un techo, quitarme el frío y que parara de tiritar. Me colgaron unos plásticos para aislarme de la lluvia, me dieron el avituallamiento de meta y fui al guardarropa. Me dieron la bolsa al instante, no quedaban muchas, y pude cambiarme dentro. Di gracias a las dos camisetas de más que había llevado por si corría con ellas, y al par de calcetines que llevé por si me cambiaba antes de correr por el frío, de no ser por eso lo habría pasado mucho peor al terminar la carrera, seguro que muchos no tuvieron la misma suerte... Se había acabado, por fin, ahora tengo tiempo para reflexionar, pero no en esta entrada...

En lo que se refiere a la organización he quedado muy satisfecho, tenía muy malas referencias de ediciones pasadas pero parece ser que han aprendido, lo único que se puede mejorar es el acceso a la recogida de dorsal, pero la organización sacó un comunicado culpando a la empresa de seguridad del recinto de la cola de 20 minutos que se formaba fuera; y quizás poner un servicio especial de metro para llegar a la carrera, sería de agradecer. Los avituallamientos estaban muy bien provistos, los voluntarios excelentes como siempre, las personas en patines con Reflex salvaron a más de un runner, el público dio el callo a pesar de la lluvia y eso no sé como agradecerlo, el recorrido es duro pero digno de sufrir, el servicio de guardarropa estaba muy bien organizado... en definitiva una maratón para volver. 

Hasta aquí la crónica de mi tercera maratón, la prueba en la que peor lo he pasado, de la que más he aprendido y en la que dejo una cuenta pendiente. Volveré. Pronto el vídeo en mi canal de Youtube.


sábado, 25 de abril de 2015

El día antes - EDP Rock 'n' Roll Madrid Maratón & 1/2

Estimado lector, antes de empezar a leer este escrito tengo que hacerte una advertencia. Cuidado, lo que estás apunto de leer contiene altas dosis de motivación que pueden muy contagiosas. Lee con moderación y bajo tu responsabilidad.


A por mi tercera maratón!

Llevo dos días recorriendo Madrid, bueno no, disfrutando Madrid, mejor dicho. Cada rincón es nuevo para mí, así que llevo 48 horas vertiginosas en las que no he parado de caminar, coger metros y guaguas, hacer fotos y soñar. Soñar con la meta del Parque del Retiro, o con la salida en Cibeles, o con cada kilómetro acompañado de miles de personas. Esta ciudad tiene muchísimo que ofrecer y mañana seré partícipe de una de esas tantas cosas, su maratón. Ya no pienso en entrenamientos, lesiones, tiempos, enfermedades, estrés... mi cuerpo está preparado para sufrir y mi mente lista para disfrutar, solo quedan horas para dar cierre a esta locura maratoniana, 3 en 5 meses, delirios de los míos. Pero por supuesto lo mejor de un espectáculo debe ser el final, y ese momento ha llegado.

Habemus dorsal pero, ¿CAJÓN 2? Evidentemente me colocaré en el 5 para no moelstar

Conseguí dar con el Pabellón de Cristal donde se recogían los dorsales, se me hizo eterno el camino entre la parada del metro y la puerta, vaya runner estoy hecho... La cola para entrar en el recinto era de unos 20 minutos, muy larga a causa de la cantidad de gente que iba llegando pero ese control de entrada me permitió ver la recogida del dorsal más espectacular de mi vida. Según entrabas te dirigías a recoger el dorsal, muchos stands perfectamente distribuidos para minimizar la espera. De ahí a coger la bolsa del corredor. Luego la camiseta. Y por último, si surgía algún problema acudías al stand de incidencias, todo muy fluido. Una vez despachado, me adentré en el laberinto de Expodepor, una cantidad indecente de marcas, carreras, flyers, sorteos de dorsales y personajes ilustres como Chema Martínez que lucía el moreno conseguido en su aventura por el desierto. Sin lugar a dudas el despliegue de voluntarios es espectacular, la organización parece ser que ha mejorado con nota problemas de ediciones pasadas y en un novato como yo todo esto suma ilusión.

Todo muy fluido, genial la organización!

Casi sin colas, la espera dentro del pabellón era mínima

Todo el que quisiera podía probar las nuevas Boost

Ahí estamos!

La bolsa de corredor es de muy buena calidad, dentro está el dorsal, una headband muy cutre de EDP, la revista oficial de la carrera, folletos, la camiseta oficial (está guapísima aunque debí haber pedido una M), y poco más.

Todo el contenido de la bolsa del corredor

Hace mucho que no corro, no me siento físicamente en forma como para afrontar 42,195km con garantías de acabar, la altimetría no es favorable y se predice lluvia. Pero todas estas cosas no son importantes, estoy ilusionado y muy motivado, tengo la cabeza fresca y las ganas se me desprenden de la piel, mañana va a ser un día increíble y a la mierda todos los pensamientos que resten. Que Filípides reparta suerte.

lunes, 20 de abril de 2015

-7 días: RNR Madrid Maratón

Parecía tan lejos, "voy a hacer la maratón de Madrid", esa frase que tanto me repetía en la cabeza allá por noviembre y diciembre, justo después de correr en Tenerife, de aquella manera. Me las prometía muy felices, "en Tenerife bajo de 4 horas y en Madrid a por el sub 3h30', incluso me podría acercar a 3h15' si en la maratón de Gran Canaria logro ese 3h30'"... estúpido ingenuo, todo esto sin haber sufrido una maratón en carnes propias. Pero esos pensamientos son cosa del pasado, si algo de bueno tiene "el muro" es que te hace madurar, y ahora sé que a Madrid no voy a por ninguna marca, sino a llegar a meta esperando que rodilla llegue lo más entera posible. Ya queda menos de una semana, eso en lenguaje runner significa "NO QUEDA NADA", y esta es la situación.


Llevo desde Corriendo por Vegueta sin correr, quiero reservar la rodilla lo máximo posible pero sin caer en el abandono del entrenamiento, por esto me he apuntado al gimnasio para hacer bicicleta estática y algo de elíptica (no sé lo que parezco en esa chatarra...), y como después de eso no sé que más hacer pues algo de abdominales (aún me duran las agujetas del lunes), pero la rodilla ya no duele y eso es muy buena señal. Evidentemente saber cómo se comportará el próximo domingo es toda una incertidumbre, pero soy positivo y creo que aguantará hasta la meta, que es lo que importa. En lo que más me centraré cuando llegue el gran día es en no dejarme llevar por la motivación, me conozco y si el cuerpo me pide empezar por debajo de 5:00 min/km me cuesta frenarme, pero esta vez será muy diferente, por mi cabeza pasan las opciones de saborear la meta del Parque del Retiro.

En las 10 semanas de preparación que tenía previstas para esta carrera solo he superado los 15km en 3 o 4 salidas, así que podéis haceros una idea de lo preparado que estoy. El Plan Daniels RNR fue un absoluto fracaso, por unas circunstancias u otras. Pero no merece la pena pensar en todos los problemas que han surgido en estas semanas, solo mirar hacia delante con ilusión, qué ganas tengo de correr, el cansancio mental es historia.

El jueves viajo a Madrid, estaré de turismo y el sábado descansaré todo lo que pueda para el domingo estar lo más fresco posible. Iré martes y miércoles a hacer algo de bicicleta estática al gimnasio, y quizás el viernes corra por Madrid unos 5 kilómetros en busca de sensaciones, o quizás no. Aún no me imagino la marea de miles de personas alrededor mía, si he flipado con salidas como la de la LPA Night Run o la Disa Gran Canaria Maratón, este domingo me subiré por las paredes... La conclusión de todo esto es que a pesar de las condiciones poco óptimas en las que me encuentro para correr una maratón, esto es lo que hay, y voy a darlo todo.


YA HUELE A MARATÓN

domingo, 12 de abril de 2015

Crónica Corriendo por Vegueta 2015


Anoche se disputó en Las Palmas de Gran Canaria la tercera edición de Corriendo por Vegueta, una carrera divertida y familiar, ideal para iniciarse en el running en su modalidad de 5K Experience (4,7km), o directamente en la 10K Experience (9,4km). El circuito fue duro, un continuo sube y baja que, unido al zigzagueo, provocó que muchos de los que salieron a tope acabaran petando. Aquí empieza mi crónica personal, ¡allá vamos!

Llegué antes de la salida del 5000m, quería entrar en "calor runner" lo antes posible para no agobiarme pensando si la rodilla me dolería o no durante la carrera. En una semana solo había ido un día a correr, empezando ese molesto dolor sobre al 4km, así que era toda una incertidumbre que llevaba días preocupándome. Cuando se dio la salida de la modalidad corta, empecé a sentir un cosquilleo en la rodilla, sentía que me iba a doler nada más salir, como ya ocurrió en la LPA Night Run 2013, estaba realmente nervioso y la impotencia de estar allí y no poder darlo todo empezaba a invadirme. Mantuve la calma como pude, descargué tensiones y algo más en el baño, me puse la camiseta de faena y empecé a calentar. Tardé media vida en cruzar de la Plaza de Santa Ana al otro lado, un amable caballero de la organización, con muy buenas palabras, me indicó que no podía pasar por uno de accesos precintados, como veía que todos hacían, no sé si habrá encontrado aún todos los papeles que perdió anoche... Pero solo fue un punto negro del excepcional trato humano por parte de los demás miembros de la organización y voluntariado con los que traté, sin duda de lo mejor de la carrera. Ya con la GoPro en la mano, fui a situarme en la salida donde no se veía el final de todos los participantes que habían, encendí la cámara y empezó la cuenta atrás.

Esa gente buena preparada parada para los 10K

3... 2... 1... LET'S GO!!! Se veía mucho runner lento situado más adelante de lo que debiera, yo estaba en la mitad trasera de la salida, pensando llevar ritmos entre 5:30-6:00 min/km en la primera vuelta. Como si no me conociera, a cada paso iba más y más rápido, aunque me encontraba cómodo y la rodilla iba como la seda. Me encontré con Ciro durante esa primera vuelta, siempre son muy agradables esas frases de ánimo mutuo, nos deseamos suerte y seguimos cada uno con nuestra carrera. El ambiente era fantástico, con tanta participación nunca te encontrabas solo a pesar del poco público en las zonas más alejadas a la catedral, una delicia. No miré el tiempo al paso por la primera vuelta, no sabía a cuanto iba pero sentía que iba cómodo y la rodilla no daba señales así que todo iba bien, demasiado bien. Esa segunda vuelta no grabé tanto como la primera, me concentré en mis sensaciones que estaban siendo muy favorables, el cansancio iba apareciendo pero mientras me aguantara la rodilla pretendía aguantar el ritmo, que por la cantidad de runners que iba adelantando parecía ser bastante bueno. Una vez pasé por el arco de meta por segunda vez solo quedaba restar, ya estaba superada la mitad de la carrera, pero aún quedaba lo duro.

Al paso por la 3ª vuelta, 1 para meta!
Foto de mi fotógrafa oficial

Miguel Carús, de Fisioterapia Mobilis, me había dicho que una de las causas de las molestias en la rodilla se debían a la debilidad de la cadera cuando mis piernas se encuentran cansadas (o algo así...), así que esta segunda parte de carrera era muy importante de cara a las expectativas que me voy creando para la Maratón de Madrid. El cansancio iba en aumento pero las piernas seguían respondiendo con fluidez, así que mantenía el ritmo. Me sentía fuerte en las cuestas y ágil en las bajadas, controlando siempre las piernas para evitar movimientos bruscos y así evitar que la rodilla sufriera más de lo que ya estaba sufriendo con tanto sube y baja. Matías Ojeda, primer clasificado, me adelantó en esa vuelta a una velocidad bestial; seguido de Fran Cabrera, segundo a pocos segundos, dejándose la piel en ese último kilómetro; y por último, Rafael Suárez, que ocuparía ese último cajón del podio. Pasé esa tercera vuelta y empecé la última bloqueando todos mis pensamientos de cansancio, dejando ir las piernas que la misma alegría con la que empezaron la prueba, sin rastro de las molestias en la rodilla. Cogí la GoPro y presenté el vídeo (como lectores de la crónica ya os adelanto el inicio del vídeo), una vez acabado el monologo apagué la cámara y me concentré en mantener el control sobre mi zancada y el ritmo. Los metros iban pasando y la llegada estaba cada vez más cerca, me sentía muy contento por no haber sentido dolor en toda la carrera y sabía que ya en ese último kilómetro de la cuarta vuelta no iba a aparecer. Una vez vi a lo lejos la curva a la izquierda, que daba a la cuesta anterior a la meta, aumenté el ritmo dejándome todo lo que me quedaba en esos últimos metros. Y así llegué a meta, sin dolor en la rodilla y en un tiempo espectacular de 43:55 (ritmo medio de 04:40 min/km), impensable antes de la carrera. 

Entrando a meta, por fin!
Foto de mi fotógrafa oficial

Pletórico de alegría. El objetivo era correr sin dolor, y así fue. El tiempo fue increíble, las sensaciones espectaculares y ahora miro a Madrid con muchísimo más optimismo. El avituallamiento postcarrera cumplió con creces (cómo sabe la fruta y el Aquarius después de una carrera), el trato humano fue fantástico y la organización cumplió con las expectativas. Es cierto que al no haber cajones de salida esta es un poco caótica siendo además cuesta abajo, que el desnivel es importante y que la distancia finalmente no fue exacta (cosa que la organización no puede solventar si se les comunica el cambio a 3 días). Pero Vegueta es así, no se puede sacar mucho más de lo que se saca para hacer esta carrera, que cada año que supera. Eso sí, el año que viene queremos un speaker más animado!

Cuando las cosas salen bien, no se puede disimular la alegría

Y aquí acaba la crónica, GRACIAS a la organización por haberme dado la oportunidad de participar, a los voluntarios por su fantástica labor, a todos los que me reconocieron y me sacaron una tímida sonrisa y a ti por leer esta crónica!! Pronto subiré el video!!

viernes, 10 de abril de 2015

El día antes - III Corriendo por Vegueta

Ya quedan menos de 24h. para la tercera edición de Corriendo por Vegueta, una carrera que se está haciendo un hueco importante en el calendario de todo runner grancanario, y en la que tendré el honor de participar gracias a un detalle de la organización.


Espero que hayáis leído el genial post de Aarón, siguiendo todos los consejos que en él se recogen lo único que quedará a todo participante o público es disfrutar.

Contenido de la bolsa del corredor.

Sobre la bolsa del corredor, el frontal NO ES OBLIGATORIO, SÍ RECOMENDABLE. La camisilla es de las más bonitas que me dan dado y el papeleo es mínimo, así que muy acertado el contenido.

En lo que se respecta a mí, participé en la primera edición de esta fantástica carrera, ¡siendo la segunda de mi vida!, recibiendo un trato muy agradable por parte de la organización y disfrutando muchísimo. Así que volver a recorrer las calles de Vegueta es toda una alegría. A dos semanas de la Maratón de Madrid, tenía planteado ir a darlo todo en esta carrera en busca del sub40', pero los problemas en la rodilla persisten, así que el objetivo es correr sin dolor. Es una lástima no poder darlo todo pero tengo que mantener la cabeza fría, salir suave e ir apretando con el paso de los kilómetros en función de las sensaciones en la rodilla. Así que no tengo objetivo de tiempo, rondará el 55', ¡tampoco quiero ir a 7:00 min/km!

Participando en mi segunda carrera, el I Corriendo por Vegueta!
Foto de Juan Sosa

¡AH! Que voy a hacer un vídeo sobre la carrera, así que si veis a un chico flaco con camisilla verde pelado de frío y una GoPro en la mano, soy yo! Estaré grabando y animando al 5K como público e igual en el 10K, pero participando! Así que nos vemos mañana, A DISFRUTAR!

Esta camisilla! Nos vemos!
Foto de Alejandro Ramos

miércoles, 8 de abril de 2015

Cordura x el deporte

cordura.
(De cuerdo).
1. f. Prudencia, buen seso, juicio.

¿Qué me está pasando? ¿Hay algo de buen juicio en alguien que se inscribe en 3 maratones en 5 meses sin haber hecho ninguna antes? ¿Está despertando la prudencia en un joven que se apunta a todo lo que ve? ¿Por qué sigo sin usar el par de Saucony Kinvara 5 que compré en enero si tengo las Kinvara 4 reventadas? ¿Teñirá de moreno el sol mis piernas albinas? ¿Buscaré entrenador?

Aquí estoy tratando a amueblar mi cabeza...

Todas estas preguntas y muchas más se me han ido pasando por la cabeza durante los 3 minutos en los que he estado escribiendo el anterior párrafo, y esto me hace determinar que algo en mí está cambiando. Al parecer, darme cabezazos contra el muro una y otra vez me ha hecho, por fin, darme cuenta que no voy a poder soportar este ritmo mucho tiempo. El cansancio mental se suma a los problemas físicos y, si no disfrutas lo que estas haciendo ni tienes resultados, entonces ¿para qué lo haces? Así que es momento de parar, no en este preciso instante, pero sí justo después de acabar la Maratón de Madrid, si es que la acabo... Este sábado participaré en la tercera de edición de Corriendo por Vegueta, en la modalidad de 10k. Tenía intención de intentar bajar de 40' pero he decidido no mirar el reloj, ni en esta carrera ni en lo que que queda de preparación. Se acabaron los tiempos y los kilómetros, la rodilla será la que marque el tempo de mis pasos y el fin de cada salida. Si no voy a tener resultados por lo menos quiero disfrutar todo lo que pueda, chocando manitas, grabando, saludando, posando para las fotos o como sea, pero quiero disfrutar de esto del running ahora que no tengo posibilidad de hacer un gran tiempo. Soy víctima de mi propias decisiones pero no voy a crear más problemas sino empezar a solucionar, y esto pasa por algunos cambios:
  • A partir de la Maratón de Madrid no haré salidas ni pruebas de más de 21km en lo que queda de año. 
Basta de tantos kilómetros, de entrenamientos largos, de sentirme lento, de buscar mucho tiempo para correr y restarme vida social o descanso... Me apetece ir rápido, entrenamiento más explosivos, con el pulmón en la boca, ritmos cercanos 4 min/km, no subir de 5 si no es solo para descansar, sentirme competitivo... Entre mayo y octubre probablemente no participe en ninguna carrera de más de 10km, si es que participo en alguna... después del maratón me apuntaré en el gimnasio para ganar masa muscular, haré carreras de menos de 1 hora, me tiraré al agua a nadar en verano y con todo esto espero recuperar las ganas de devorar un plan de entrenamiento, el objetivo principal para lo que queda de año es destrozar mi MMP en media maratón en la LPA Night Run el 24 de octubre...
  • ¿Habrá maratón en 2016?
Me conozco y no voy a decir que no, porque hay probabilidades de que sí que haya. Pero ahora mismo la intención es que NO habrá maratón en 2016. Puede que un trail de larga distancia sí caiga, pero queda tanto que esto es como jugar a la lotería. Lo que está claro es que no volveré a apuntarme a 2 o 3 más maratones de forma tan consecutiva. Al menos por el momento...
  • Entrenador
Estoy valorando seriamente la posibilidad de buscar un entrenador para retos venideros. El problema es que por el momento no tengo intención de especializarme en una sola distancia, deporte, modalidad... Me refiero que de pronto quiero hacer un 10.000 en asfalto, que en verano me apetece travesías a nado y triatlón, que en invierno quiero hacer un trail de 80.000km... Así que encontrar un entrenador todoterreno que se ajuste a mis necesidades (o a una parte) y que no me pida todo el dinero de mi almuerzo se me antoja muy complicado, aunque bueno estoy abierto a sugerencias.
  • Fisioterapeuta
Acabé muy satisfecho con el trabajo de Miguel Carús en Fisioterapia Mobilis, en Lanzarote; pero, la mayoría del año estoy en Gran Canaria, así que encontrar un fisio de confianza sería interesante para masajes de descarga y posibles problemas que pueda tener a lo largo del año. El problema, a parte de que tampoco quiero dejarme el dinero de mi almuerzo en esto, es que creo que el entrenador y fisioterapeuta deben estar coordinados para llevar en la misma dirección al corredor, y un servicio conjunto conlleva aún menos almuerzos al mes, y hay que comer... pero obviamente también estoy abierto a sugerencias, bonitas y baratas porfavó!

Lector: "Pero Claudio, en 4 puntos solo has dicho que vas a correr menos pero mejor, que piensas aparcar la maratón y que la posibilidad de buscar entrenador y fisio cogen fuerza. ¿es así?"
Claudio: "Exacto, tal cual."
Lector: "¿Y era necesario escribir tanto para decir eso?"
Claudio: "Pues no, pero como es mi blog si me apetece escribir de más pues lo hago! Además, a que te ha parecido simpático eso de los almuerzos?!"
Lector: "La verdad es que no..."
Claudio: "Ah, pues... sigue leyendo!"

La conclusión de todo esto es que mi cabeza se está amueblando, pero como los muebles de Ikea, necesita su tiempo. El primer paso es darse cuenta del problema, ahora estoy planteando soluciones y por supuesto todos los consejos que me quieran dar serán bien recibidos. Corriendo por Vegueta me dirá a qué ritmo puedo correr en Madrid, allí iré muy conservador cuidando la rodilla mientra conozco la ciudad corriendo sus calles, y después abandonaré el Romano y la Avenida Marítima por un tiempo. hasta echarles de menos. Mi cuerpo necesita descansar, y mi mente más aún, pero echaré el resto en estos últimos dorsales del primer semestre del año. Después ya veremos.

¡AH!
¡QUE DELIRIO X EL DEPORTE CUMPLE HOY 6 MESES! CON YA MÁS DE 9000 VISITAS SOLO QUERÍA APROVECHAR ESTE PÁRRAFO PARA AGRADECER QUE EMPLEÉIS MINUTOS DE VUESTRO TIEMPO EN LEER MIS AVENTURAS. ¡SIN USTEDES ESTO NO TENDRÍA SENTIDO!
¡MUCHAS GRACIAS!

miércoles, 1 de abril de 2015

Lesionado

¿Qué has dicho?

No se fíen del contundente título de esta entrada, tampoco es para tanto! ¿Os acordáis de esa molestia en la rodilla que me apareció en la semana 3/10 del Plan Daniels RNR? Pues en esta semana santa en Lanzarote el dolor ha vuelto. El domingo fui con Sergio Machín, un fenómeno en esto del trail, a correterar por el interior de la isla, nos salieron unos 20km, aunque a partir del 14-15 empecé a resentirme de esa molestia, que con el paso de los kilómetros fue a más hasta que tuve que parar y acabar caminando. Durante esos minutos andando se me pasaron por la cabeza mil cosas, desde abandonar la idea de hacer la RNR Madrid Maratón a hacerla cojo si hacía falta, delirios de los míos, pero finalmente tomé la sensata decisión de ir al fisio. Sergio me dio el contacto de Miguel Carús, fisioterapeuta y osteópata de Fisioterapia Mobilis, en Teguise, así que el martes por la mañana estaba allí con mis ilusiones de correr Madrid en un puño.

"Irritación de la grasa (no me acuerdo del nombre) que está detrás del tendón rotuliano", probablemente causa por el constante impacto de la articulación al correr por superficies duras. ¿Y es grave doctor? Por suerte no, con un tratamiento eficaz podría llegar a la maratón sin dolor. Después de un masaje de descarga, Miguel me hizo un vendaje para aliviar la tensión de la zona y que, con ello, bajara la irritación. Además me aconsejó hacer ciertos ejercicios para fortalecer la cadera y cuadriceps, también poner algo de hielo a la zona y minimizar el volumen de carreras con la posibilidad de hacer bicicleta para no forzar más la rodilla. A la hora de correr tengo que procurar no llegar al momento en el que la rodilla me empieza a doler, ni hacerlo días consecutivos, así que empezaré con media hora e iré aumentando cada dos días unos 10'. Todo el tiempo que estuve en la consulta el trato fue muy profesional y Miguel me transmitía una confianza ciega desde el primer momento. Así que, si estás en Lanzarote, merece la pena irse a Teguise a visitar a este profesional.

Detrás del tendón rotuliano se sitúa la grasa que tengo afectada.

De cara a la maratón ya he asimilado que llegaré muy bajo de forma, sin apenas volumen de entrenamientos, así que no tengo pretensiones de hacer nada grande allí. La estrategia que tengo pensada ya la podéis imaginar, ir sobre 6:00 min/km y si pasado el 35km el cuerpo no se ha resentido pues aumentar el ritmo hasta meta. Lo importante es que la rodilla no moleste y llegar bien de cabeza, sin agobios por no estar en la forma que pretendía y correr esos 42km como el cuerpo me lo permita. Antes de la maratón correré los 10km de la III Corriendo Por Vegueta que me servirán como test de evaluación física

De aquí a Madrid solo restan 25 días en los entrenaré lo que pueda centrándome en la recuperación de la irritación, en la carrera tiraré de cabeza y que la carrera salga lo mejor posible, y siempre sonriendo!