domingo, 30 de noviembre de 2014

Crónica Media Tinajo X Race (26km) 2013


¿Qué te lleva a apuntarte a una carrera trail sin haber hecho una antes? Pues en mi caso las ganas de superarme, de vivir experiencias y poder decir que si yo lo he hecho cualquiera que se lo proponga también puede. Así fue como decidí apuntarme a la Tinajo X Race, modalidad Media de 26km. sin haber hecho nunca antes ninguna carrera popular, dudo que alguna vez hubiera hecho más de 15km corriendo cuando me aventuré en este reto así que imaginaos mi nivel de ingenuidad...

La preparación fue de risa, trotecillos por la avenida de Lanzarote, chapuzón y vuelta caminando... así es imposible llegar a ninguna parte pero lo bueno de esos entrenamientos es que no me dolía nada, hasta que un día decidí correr en serio. Fui a por 10km fuertes, a ver que tal iba, pero sobre el 7 me empezó a doler la rodilla izquierda, era leve así que podía seguir corriendo pero cada vez el dolor era más agudo y tuve que parar, esto desencadenó que no pudiera correr rápido ninguno de los días posteriores y apenas quedaban semanas para la carrera... así que tomé la decisión de no correr para aguantar sin dolor todo lo que pudiera durante la prueba, luego ya vería... y así fue.

Llegó el día de la carrera y allí estaba ese 24 de agosto de 2013 junto a mi compañero de fatigas de ese día (y alguno próximo) Obrian listos para darlo todo, para llevar agua corrimos con la bolsa del corredor... la incomodidad durante todo el recorrido fue bestial, agarrando las tiras con la mano pero no me juzguéis, así uno aprende como NO hay que preparar/hacer una carrera. Fuimos lentos pero seguros los primeros kilómetros, mi compañero se descolgó en un momento y cuando fue a alcanzarme llegamos al avituallamiento del kilómetro 5, yo seguí de lago surtido con mi Aquarius, que no paraba de botar en mi espalda durante cada zancada, y Obrian paró a repostar... no volvería a verlo hasta esa épica llegada...

Sí... así tenía que correr...
Foto de la organización

Los siguientes kilómetros eran entretenidos, paraba a caminar cuando había mucha pendiente pero trataba de no dejar de correr, la incomodidad de la bolsa era pasmosa, pasaban los kilómetros y la rodilla seguía intacta, iba controlando bastante cómodo físicamente. Así llegué al avituallamiento del kilómetro 10, cometí el error de no recargar mi bidón y conformarme con lo que me quedaba y lo pagué poco después... Luego de una zona rocosa muy técnica que impedía correr me planté en la falda de una poderosa montaña, era Caldera Blanca, el plato fuerte de la carrera, y con andar torpe empecé a subirla lentamente. Se hizo muy duro este tramo, estaba en el ecuador de la carrera y aún no sentía dolor en la rodilla, desgraciadamente en esa subida puede ser que las forzara demasiado que al coronarla y empezar a correr ese dolor apareció. Me adelantaron muchos corredores, no iba tan mal parece ser, tuve que caminar mucho tiempo hasta que la molestia remitió un poco y continué el trote conservando más aún. Tres bordear la cima de la caldera, la bajada me causaba mucho dolor así que la hice caminando, una vez abajo quedaban apenas 10km para meta, tenía que conseguirlo...

Varios kilómetros de rocas volcánicas pasaban bajo mis pies en una mezcla de correr y caminar, procuraba ir rápido pero la rodilla me limitaba muchísimo, a pesar de la mala preparación me encontraba fuerte y ese maldito dolor no dejaba que demostrase que yo estoy hecho para pruebas duras. Me había quedado sin bebida desde la cima de la caldera y el avituallamiento no aparecía, sentía que no avanzaba pero dar la vuelta no era una opción. Al fin divisé a lo lejos ese maldito avituallamiento, "8 para meta" creo que recordar que me dijo uno de los voluntarios, y esa frase me fui de allí refrescado y con el bidón de nuevo lleno. 

Qué largos se hacían los kilómetros... pasaba al lado del pueblo pero siempre la flecha señalaba el camino más largo, no sabia cuanto quedaba, solo que tenía por delante mucho menos de lo que ya había hecho y eso me reconfortaba... correr sobre piedras no es nada cómodo, y no tenéis ni idea de lo que agradecí pisar el asfalto. Esto indicaba que ya estaba llegando, que lo iba a conseguir, mi paso torpe se aceleró a pesar del dolor, por fin vi gente que no estaba corriendo, la meta estaba a una curva y una recta de mí! Doblé esa esquina y la vi, allí estaba, justo donde la había dejado, me estaba esperando, estaba realmente preciosa. Cruzar la meta de esa carrera me confirmó lo que ya pensaba, siempre se puede un poco más, siempre tienes algo más que dar y si no te rindes lo acabas consiguiendo... si no os lo creéis preguntadle a mi amigo Obrian. Se hizo un esguince en el kilómetro 13, se le hinchó y le dolía al apoyar pero no quiso abandonar, le dieron hielo y siguió adelante caminando por mucho que le decían que abandonara, llegó a meta a 15 minutos del corte, para que después me digan que el ser humano no es increíble cuando se lo propone...


03:30:15, ese fue mi tiempo, la posición da bastante igual pero llegué a hora y media del corte lo que demuestra que estaba físicamente capacitado para hacer esa prueba, así empezó todo, corriendo con una bolsa del corredor...

Recomiendo la Tinajo X Race para todos aquellos runners que les guste el trail, la organización es ejemplar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario